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viernes, 25 de octubre de 2013

A la excelencia se... [crítica en Codalario del concierto que el Ensemble Organum ofreció en el FIOCLE]

A la excelencia se llega por la controversia
El Ensemble Organum presenta en la Pulchra Leonina su personal y siempre espinosa versión de la polifonía medieval. 

León. Catedral de Santa María. 19-X-2013, 21:00. Entrada libre y gratuita.
Ensemble Organum – Marcel Pérès. Programa: Peregrinatio III  París-Limoges-Moissac-Compostela: Peregrinaje musical en la Europa del siglo XII. Obras de Perotin, Saint Martial de Limoges, Codex Calixtinus, Leonin, Albertus [Magister] Parisiensis y provenientes de la Catedral de Toledo o Moissac.

Foto: Ensemble Organum

   Cuando, allá por 1982, Marcel Pérès regresa de su periplo estudiantil, por países como Gran Bretaña y Canadá, funda el Ensemble Organum en la Abbaye Notre-Dame de Sénanque, con el que pretendía poder dar salida interpretativa a sus investigaciones en el campo de la música vocal medieval. Ya han pasado 31 de aquello, y el Ensemble Organum es considerado hoy día como uno de los máximos exponentes de este tipo de repertorios en el panorama mundial. Además, la sapiencia de Pérès en este campo no es puesta en duda por nadie. Sin embargo, una de las características que ya adornaban cualquier apuesta del conjunto desde sus inicios sigue sin cambiar un ápice: la controversia está siempre servida.

   Los principales postulados interpretativos que Pérès pone al frente de sus versiones se basan en una concepción clara y firme que este defiende con uñas y dientes: los cantos medievales de Europa estaban fuertemente influidos por toda una serie de liturgias que marcaron de manera decisiva al canto gregoriano y la posterior e incipiente polifonía, los cuales provienen de multitud de cantos de diversas regiones, muchos de corte africano y del Oriente próximo, por lo que se ven rebosantes de melismas de corte mucho menos conservador y puro de lo que Solemes comenzó a promulgar hace ya varias décadas. Así, todas estas piezas monódicas, pero también las polifónicas, se convierten en una amalgama de sonidos que a uno le pueden hacer trasladarse a lugares mucho más lejanos de lo que Limoges, Moissac, Notre-Dame de Paris o Compostela le pueden sugerir -no así quizá Toledo, por razones obvias.

   De esta manera se presentaba así el conjunto francés en la hermosa catedral leonesa, para cerrar el breve ciclo que el Centro Nacional de Difusión Musical ha coproducido con el Festival Internacional de órgano Catedral de León y que bajo el título de Peregrinatio, llevó a este lugar conciertos de Alia Mvsica, Eloqventia y este que hoy comentamos aquí. Conformado por cinco miembros -la crisis se sigue notando en la sensible rebaja en el número de miembros de los conjuntos a la hora de viajar-, nos trasladaron literalmente a pleno siglo XII -algo que, salvando una pequeña brecha temporal, es, por otra parte, bastante fácil en esa localización extraordinaria-, haciendo un recorrido por algunos de los grandes códices y piezas de la música vocal del siglo XII europeo. Desde las piezas que Perotin y Leonin compusieron para la célebre École de Notre-Dame, hasta otras contenidas en el Codex Calixtinus, pasando por algunas de orígenes variados: Moissac, Toledo y Limoges. Usando la catedral como un medio acústico formidable, los cinco cantores procesionaron de manera incesante por las naves catedralicias, teniendo el coro como «base de operaciones» -todo un privilegio poder escuchar el concierto desde ese lugar, no solo por lo acústico, sino por el valor histórico-artístico del mismo [agradezco enormemente a la organización del FIOCLE dicho privilegio].

   Pues bien, para cualquier que conozca mínimamente lo que es el Ensemble Organum, el concierto del pasado sábado pudo sorprenderle en la medida en que algunas de la tesis desarrolladas por Pérès y los suyos pueden seguir resultando, cuando menos, arriesgadas. Y es que esos bordones, el juego con las diferentes estrofas y, sobremanera, el uso de los melismas de claro corte orientalizante, puede seguir sacando de sus cabales a más de uno -el debate acerca del uso de estos melismas para repertorios septentrionales, o la adecuación de los melismas para unos repertorios en detrimento de otros, sigue estando más que vigente. No es que el conjunto francés haya ido nunca en busca de una técnica pulcra, sino que el efecto sonoro está por encima de la brillantez técnica. En eso no han cambiado, pero los años no pasan en balde, y la avanzada edad de sus miembros, sumada al escaso número de componentes, hicieron que en muchos momentos el timbre no resultase todo lo depurado que pudiera, o que la afinación adoleciese de severos desajustes en muchos momentos. Además, la tendencia de Pérès a terminar algunas palabras y frases unos pequeños instantes antes que el resto de los cantores resultaba -escuchada de cerca- algo molesta.

   Sin embargo, fueron otras las cualidades que el conjunto desprendió durante su actuación: la pasión por lo interpretado, el interpretar directamente de copias de originales, el profundo conocimiento de los repertorios, su capacidad evocadora y su variedad interpretativa, entre otras muchas, consiguieron crear un ambiente de esos que es difícil lograr para otro muchos artistas. Fantástico el juego de solistas con todo el conjunto, así como la solvencia de estos cantores en las obras en la que se exigía el concurso de un solo cantor por parte -destacando especialmente entre todos el cantor con la tesitura más aguda del conjunto, que se mostró impecable en todas sus intervenciones. El aspecto «escénico» es siempre un factor a destacar entre las cualidades de los franceses, puesto que con sus túnicas, velas y deambular consiguen trasladar a los oyentes a un período tan lejano en lo temporal, pero también en lo intelectual como es el Medievo.

   La música, de gran belleza, tuvo algunos de sus picos en el Vellvs rore u Ora pro nobis Sancta Maria, de Sain Martial de Limoges, en el Benedicamvs Domine, de Leonin o en el celebérrimo Congaudeant Catholici, del Codex Calixtinus -cualquier parecido con el resto de numerosas versiones que hayan podido escuchar es casi pura coincidencia. Una música que, aún con todo, brilló con luz propia en las personales y siempre controvertidas versiones del Ensemble Organum.

   Punto y aparte merece el público leonés. Uno se cansa ya de plantearse si la cultura y la música son realmente tan «para todos» como algunos promulgan. Personalmente, después de muchos años acudiendo a conciertos como este, cada vez debo reafirmarme más en la idea de que no. Y es que un programa de estas características a veces ni siquiera es fácilmente asumible por un público experto, y a fe que el leonés no es tal, por lo que el «peregrinaje» del título se trasladó también a muchas de las personas que comenzaron a abandonar sus asientos tras las primera piezas -el goteo fue constante. Además, la falta de sensibilidad y raciocinio llevó al propio Pérès a tener que gritar silencio en dos momentos de la actuación, ante los inoportunos aplausos que el «respetable» emitía. Incluso entre algunos de los VIPs hubo que sufrir constantes cuchicheos, ruidos y actitudes fuera de lugar. Lástima, porque, aunque el FIOCLE consigue hacer rebosar de gente las naves de la catedral leonesa, no lo hace quizá con el público deseable. Puede que cuando el cabildo deje que este tipo de actuaciones puedan realizarse cobrando una mínima entrada, dicho problema deje de suponer un auténtico incordio y un agravante para los oyentes especializados y conscientes que también son.

   En definitiva, un concierto que sorprendió sobremanera a aquellos neófitos en lo que al Ensemble Organum se refiere, y que no dejó indiferente a los muchos que ya sabían de sus andanzas, pues si bien la excelencia sigue siendo marca de la casa para Pérès y sus cantores, el paso de los años van haciendo mella y la calidad del conjunto se ha resentido en los aspectos más técnicos de sus lecturas.

martes, 13 de noviembre de 2012

Musica Fict[ici]a

Fecha: 18-X-2012. 21:00 horas.
Lugar: S.I. Catedral de Santa María [León].
Contexto: Décimo concieto del Gestival Internacional de Órgano Catedral de León [FIOCLE]. Entrada gratuita.
Programa: Hispanarvm Rex Catholicvs.
Intérprete: Musica Ficta - Raúl Mallavibarrena.

   Me presentaba en la hermosísima Pulchra Leonina con ciertas ilusiones, pues hoy día sigue resultando más que complicado el acudir a un concierto de polifonía renacentista en nuestro país. Además, el programa resultaba interesante en ciertos aspectos. Acudí con una hora de antelación, porque estos conciertos gratuitos se abarrotan de gente -aficionados conscientes o no-, por el mero hecho de dicha gratuidad. Esperé sentando que empezase el concierto con las mismas ganas, intactas, que tenía al llegar. Lamentablemente, estas se me fueron borrando con el transcurso del concierto.

   El programa, ya digo que de cierto interés en algunos puntos, era el siguiente:
  
Hispaniarum Rex Catholicus

Cristóbal de Morales [1500-1553]
Simile est Regnum caelorum

Bartolomé de Escobedo [1510-1563]

Kyrie “Philippus Rex Hispaniae”

Francisco Guerrero [1528-1599]

Quasi stella matutina

Anónimo [s.XVI]

Puestas están frente a frente
[romance sobre la Batalla de Alcazarquivir, 1578]


Tomás Luis de Victoria [1548-1611]

O quam gloriosum est Regnum
O lux est decus Hispaniae


Diego Ortiz [1510-1570]

Salve Regina

Anónimo [Perú]

Hanaqpachap Cussicuinin

Gaspar Fernandes [1566-1629]

Xicochi

Alonso Lobo [1555-1617]

Versa est in luctum

Tomás Luis de Victoria

Taedet animam meam
(Officium defunctorum)


Francisco Guerrero

Prado verde y florido
Al resplandor de una estrella

    Digo que es intersante, pues, a pesar de tener obras de "obligada consulta" para estos conjuntos -aunque no debiera ser siempre así-, había en este programa algunos piezas menos trilladas y de mayor interés musicológico, como podían ser las de Escobedo, Ortiz o Lobo, además de algunas piezas, que a pesar de ser de alguno de los grandes polifonistas del XVI, no están entre lo más conocido -por el mal llamado "gran público"-, lo cual siempre es de agradecer.

   El conjunto estaba formado por tres cantores por parte, acompañados por unos ministriles, entre los que encontrábamos un cornetto, tres sacabuches y un bajón.

   Como digo, la música, más o menos trillada, era una absoluta garantía, porque había allí auténticas obras maestras de la polifonía hispánica, pero aunque uno puede disfrutar solo con la música, necesita de unos intérpretes que la pongan en el valor que merece, y fue en este punto donde las cosas no funcionaron aquella fría tarde.

   Parte de mis expectativas partían también por el propio grupo, al que conozco por su grabaciones y del que esperaba más, precisamente porque tienen buenos registros de la música de Victoria, Morales y Guerrero, entre otros, sobre todo por su último disco [18, editado en Enchiriadis], dedicado a los responsorios de tinieblas del abulense universal, y que resultó realmente fantástico. Pues bien, poco o nada de aquello encontré en este directo.

   Para empezar, la calidad de las voces distaba bastante de ser la deseable para un concierto de estas características, en las que cada línea y cantor son tan independientes y están tan expuestos. No eran, por supuesto, malas voces -de eso no cabe duda-, pero creo que en España sigue habiendo un problema de concepto a la hora de abordar la interpretación de polifonía del XV o XVI, y es que los intérpretes siguen empeñados en cantar con voces más bien oscuras, gruesas, con peso... que quedan bien lejos de aquello que para muchos es lo más deseable en estos repertorios y que tiene a los cantores ingleses como grandes dominadores y ejemplo a seguir. La línea de sopranos fue quizá lo más solvente, con un sonido empastado y bastante brillante. Las altos -sin ningún contratenor- estuvieron bastante escondidas en muchos momentos, echándose mucho en falta quizá esa potencia y sonoridad que puede aportar un contra. Los tenores, con un sonido que se agarraba más y más conforme la línea subía de tesitura, no me convencieron en absoluto, al igual que sucedió con los bajos, menos presentes de lo deseable y con un sonido poco elegante en ciertos momentos.

   Además, el uso de los ministriles, que es siempre un tema muy controvertido, resultó demasiado enturbiador, conviertiendo las líneas en una maraña de voces e instrumentos muy poco clarificadora. Su concurso resultó hermoso de sonido, pero fueron demasiados los momentos en los que su preeminecia fue mayor de lo que sería deseable, actuando como una sordina para las voces y complicando en exceso la comprensión de cada línea, algo tan fundamental en la polifonía del XVI.

   El trabajo del director no será puesto en duda aquí, pero considero que su gesto resulta excesivo, inquietante e innecesario. ¿Es realmente necesario marcar cada entrada, giro o compás en cada una de las  obra? Si algo define a la polifonía del Renacimiento es su facilidad para fluir prácticamente sola. Además, muchas de las decisiones interpretativas en referencia a la utilización de voces e instrumentos, sustituyendo líneas vocales por ministriles, resultó bastante arbitaria y ello afectó a la música. Es necesario tener una gran base documental tras estas decisiones, porque se corre un riesgo muy alto al tomarlas a la ligera. Del mismo, algunas obras resultaron, en su carácter, realmente inadecuadas, sobre todo en su relación texto-música, como el Taedet anima meam a 4 de Victoria, una obra sublime, que fue arrebatada aquí de todo su hondura y dramatismo, con una versión realmente frívola y ajena al sentido del texto.
Los mejores momentos fueron reservados para las piezas menos profundas, más livianas, como fueron las pertenecientes a Guerrero, que cerraron el programa, así como las dos piezas de allende los mares, que fueron ofrecidas de propina y no en el orden en el que aparecían en el programa original.

   En resumidas cuentas, una auténtica lástima a nivel interpretativo, de una música de mucho kilates a la que se le puede sacar un inmenso partido. Será en otra ocasión, pero me temo que no por españoles...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

26 años de FIOCLE


Como sucede cada año, a finales de septiembre, el Festival Internacional de Órgano Catedral de León (FIOCLE) -que pasa por ser el festival de música más importante de la ciudad- abre sus puertas al ávido -y en muchas ocasiones no tanto- público leonés y de alrededores.

Este año se celebra la vigésimo sexta edición y tras una muy descafeinada celebración del 25 aniversario de su creación -con una programación bastante pobre, a excepción de algunas perlas-, debida, en buena medida, a los graves problemas económicos que este festival tiene para subsistir cada año -ocasionados por las consabidas dificultades que mantienen las arcas municipales y que han convertido a León en una de las capitales europeas más morosas en el terreno musical (este es otro tema sobre el que hablaremos largo y tendido en otras ocasiones)-, parece que este año sí que hay una programación sólida y con varios eventos de sumo interés. Como siempre, me centraré en los que desde mi perspectiva vital considero más importantes.


La presente edición comienza el viernes 18 de septiembre con un concierto -a celebrar en la Catedral y que empezará a las 21 horas- en el que el conjunto Il Suonar Parlante, que dirige el gran violagambista Vittorio Ghielmi nos ofrecerán un programa que conmemora el 300 aniversario de la desaparición de Giuseppe Torelli y en el que se interpretarán obras de Antonio Vivaldi, Georg Philipp Telemann y el propio Torelli. Se contará con la participación solística, además, del trompetista barroco Gabriele Cassone y la gran flautista de pico Dorothee Oberlinger.
El sábado 26 y también a las 21 horas y en la Catedral, el organista leonés Adolfo Gutiérrez Viejo continuará con la integral del corpus organístico de Johann Sebastian Bach que está llevando a cabo a lo largo de los años, con la interpretación de algunas piezas del Orgelbüchlein.
Al día siguiente -comienzo a las 20 horas y en el mismo lugar-, el Ishbilya Consort, conocido consort de violas español, junto a la particpación del organista Andrés Cea, nos ofrecen un programa titulado "Sebastián Raval y la música del Seicento italiano para órgano y concerto di viole".
Y pasando ya al mes de octubre, nos encontramos con que el celebérrimo conjunto español Schola Antiqua, que dirige Juan Carlos Asensio y contando con la participación de otro organista leonés, Roberto Fresco, nos ofrecen un programa con el estreno y recuperación de obras del Archivo Musical de la Catedral de León y con una reconstrucción de un Oficio de Vísperas del Común de Confesores con órgano, fabordón y canto llano alternatim (ss. XVI-XVII) para San Froilán, el patrono de la ciudad, en uno de los conciertos que promete grandes momentos. Al día siguiente, con comienzo a las 18 horas, tendrá un lugar la interpretación de dichas obras durante la propia celebración del oficio religioso en la S.I. Catedral.
Como no podía ser de otra manera, el órgano forma parte sustancial de este festival y son varios los conciertos de órgano que pueden escucharse, tanto en la Catedral leonesa, como en otras iglesias locales y en diversos municipios de la provincia. El repertorio va desde el barroco europeo y español, hasta nuestro siglo, con obras de vanguardia y estrenos mundiales, pasando también por el XIX.
Para finalizar el festival -el día 24 de octubre a las 21, aunque pasan también por las catedrales de Zamora, Palencia y Valladolid- y como viene siendo habitual desde hace años, el FIOCLE se alía con la obra social de Caja España para presentarnos una agrupación de renombre mundial. Por estos llamados "conciertos extraordinarios del día del ahorro" han pasado nombres tan importantes como The English Concert y Trevor Pinnock, The Orchestra of the Age of Enlightenment y Gustav Leonhardt, La Petite Bande y Sigiswald Kuijken, Cappella de'Turchini y Antonio Florio, Freiburguer Barockorchester y Marcus Creed, La Stagione Frankfurt y Michael Schneider, The Netherlands Bach Society y Jos Van Veldhoven y el Collegium Vocale Gent y Philippe Herreweghe, entre otros...
Pues bien, para este año se anuncia la presencia de uno de los grupos ingleses con mayor tradición en la interpretación de la música antigua: The New London Consort, que dirige Philip Pickett. Nos acercan un programa que conmemora el 350 aniversario del nacimiento del gran maestro británico Henry Purcell. Se interpretarán obras del propio Purcell y el Dixit Dominus RV 595 de Antonio Vivladi.

Una edición que promete grandes momentos de música y en lugares realmente increíbles que conjugan de manera armónica música y arte.
Para obtener toda la información acerca del FIOCLE y el programa completo, aquí se puede visitar su web.