jueves, 7 de febrero de 2013

Honor y orgullo para ||:doblebarra:||

Todo comenzó en noviembre del ya pasado 2012. Cierto día llego a casa y encuentro en mi buzón el nuevo disco de la buena de Raquel Andueza y Jesús Fernández Baena, con una bella dedicatoria de la propia Raquel Andueza. Lo abro con ilusión y escucho con calma, casi con devoción.
Tras asimilar adecuadamente todo lo que hay ahí dentro, me dispongo a realizar una crítica en este mismo especio, que tendría como resultado la siguiente entrada: El paraíso no queda tan lejano. Como puede observarse, es una crítica que me sale de dentro, del alma, porque este disco consigue sacar lo mejor de quien lo escucha.

Pasan los días, Raquel lee mi crítica, y me escribe realmente agradecida por mis palabras, a lo que yo pienso: "Pero esta mujer, con lo grande que es, qué humildad. Claro, por eso es tan grande".

Vuelven a pasar los días, y a finales de enero recibo un mensaje suyo en el que se me adjunta la imagen que aparece a la izquierda de estas líneas. Sí, observo totalmente sorprendido que se trata de un anuncio de su nuevo disco, en el cual aparece una frase de mi crítica: "Un disco que hace mejor al que lo escucha" -¡vaya si es cierto!-; y además justo debajo de otra de mi admirado y gran profesional Pablo J. Vayón. No quepo en mí de gozo. La escribo, hablamos y me explica que es un anuncio que aparecerá publicado en la revista Ritmo. Alucino. Y aún más cuando me da sus razones para poner ahí mi frase; me dice que todos hablan de su técnica, de si es muy buena o no, pero que nadie le había dicho nunca algo así. Me quedé impactado.

En fin, he estado esperando hasta febrero, fecha en la que se hacía público el anuncio para mostrar mi satisfacción en alto, porque realmente esto es algo que me honra. Para muchos puede parecer algo anecdótico, pero para mí es un gran regalo y algo que me anima a seguir en esto de escribir lo que me pasa por la cabeza respecto a la música que estudio y que es mi pasión. 

En definitiva, solo puedo mostrar mi más sincero agradecimiento a Raquel, Jesús, y a Anima e Corpo, por darme esta muestra de respeto y afecto tan inmensa.
Esto supone un antes y un después para mí en esto de escribir, de reflexionar, de sentir, de expresar.
Mil gracias, siempre.

2 comentarios:

Luisa D. Camacho dijo...

Cuando uno escribe con el corazón, es ese tipo de cosas lo que recibe a cambio.
Me alegro mucho por ti, porque realmente te lo mereces.
Un abrazo.

Luisa ♪

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Anda, tú, imparcial, lo que sdice imparcial...
Te lo agradezco mucho. Bien lo sabes.

Un beso.