domingo 19 de febrero de 2012

"Pórtico de Zamora": programas de mano del siglo XXI (Secvnda pars)

   El segundo de los conciertos del "Pórtico de Zamora" de este año corresponde al interpretado por Hopkinson Smith, uno de los grandes maestros de las cuerdas pulsadas en todas sus variantes del siglo XX y que aún sigue impartiendo su magisterio por todo el mundo. A pesar de haber dedicado la mayor parte de su tiempo a la interpretación del laúd barroco, Smith es una total referencia en ese instrumento, pero también en otros como la guitarra barroca, laúd renacentista, vihuela y la propia tiorba.

   Poder disfrutar de este magnífico intérprete en España es siempre una ocasión para celebrar y cita a marcar en el calendario. Además, la propuesta que presenta el estadounidense para este programa es interesante y novedosa, si bien no única, pues ya lleva haciéndose años -por él y otros tiorbistas-. Escuchar una versión de tan magníficas piezas, aunque sea en adaptaciones para un instrumento no primigenio en la concepción bachiana, siempre resulta un evento fantástico. Cabe preguntarse porqué no interpretar un programa con las partitas para laúd sí compuestas ex profeso para un instrumento de cuerda pulsada en vez de adaptar piezas que sí parece claramente no tuvieron nada que ver con instrumentos de este tipo. Sin embargo, en las vídeo-notas se dan buena cuenta de ciertos aspectos referidos a esta cuestión. Resultará clarificador.

   En estas vídeo-notas se explican con meridiana claridad muchos aspectos referentes a la historia de la recepción de estas piezas. Fabuloso el trabajo de José María Domínguez Rodríguez, doctor por la Universidad Complutense de Madrid y que actualmente desarrolla su trabajo en la Universidad de la Rioja. El contenido es excelente y solo se echa en falta una duración un tanto mayor en la que se hubieran tratado algunos temas más que sirvieran para el melómano quizá no tan informado, como un comentario sobre el instrumento en el que se va a interpretar el programa o algún comentario sobre el intérprete. Por lo demás, magnífico trabajo.



sábado 18 de febrero de 2012

"Pórtico de Zamora": programas de mano del siglo XXI (Prima pars)

   El Festival Internacional "Pórtico de Zamora", evolución nominal del primigenio "Pórtico de Semana Santa", es un festival muy valorado entre los muchos apasionados que la música antigua tiene en nuestro país. Su sede principal se encuentra en la iglesia de San Cipiriano, una preciosa iglesia románica que data del siglo XI y que fue rehabilitada ya en el XX. Entre sus principales sus virtudes encontramos la honestidad, el gusto por los detalles, la pasión por la música, una apuesta por la sencillez y la calidad, un gran afán por sorprender e innovar... Alberto Martín Márquez fue el impulsor de esta idea y con su trabajo, esfuerzo y tesón, así como la ayuda de sus colaboradores, han conseguido afianzar este festival no solo como uno de los mejores en el panorama español, sino como una de las citas ineludibles cada año para los apasionados de las músicas pretéritas. Desde su estreno en 2004, han sido muchos los grandes solistas y conjuntos que han decorado su "hall of fame" particular. Por poner solo algunos espectaculares ejemplos: The Tallis Scholars (Peter Phillips), The Hilliard Ensemble, Peter Kooy, Le Poème Harmonique (Vincent Dumestre), Ensemble Organum (Marcel Pèrés), Tenebrae (Nigel Short), Sara Mingardo, Ann Hallenberg y un sinfín más de rutilantes estrellas.

   Una serie de desplantes y reveses económicos estuvieron a punto de dar al traste con este festival referencial, sin embargo el tesón e ilusión han hecho que sobrevivia a pesar de no contar ya con subvención de su ayuntamiento. Otros han sido los encargados de mantenerlo a flote.

   Como decía, este festival siempre ha tenido en la innovación uno de sus puntos fuertes. Desde planteamientos de programas singulares y creaciones del festival, hasta publicaciones musicológicas que apoyan ciertos conciertos y ediciones, pasando por unos libretos muy cuidados e intersantísimos, venta de discos en muchos de los conciertos, detalles para los espectadores... hasta el último avance que ha tenido lugar para esta nueva edición, que se celebrará el próximo marzo. Las vídeo-notas son esa nueva incorporación que engrosa la lista de grandes aciertos del "Pórtico". Concebidos como unos programas de mano del siglo XXI, de manera audiovisual, nos van presentando cada uno de los conciertos en palabras de destacados musicólogos, investigadores, intérpretes, de una manera cercana y divulgativa. Mi intención es presentar aquí cada uno de esas vídeo-notas -por orden cronológico de los conciertos-, que pueden encontrarse, además, de en su página web, en la plataforma Youtube y por medio del canal del festival en la misma, en HD.

   El primero es el correspondiente al concierto de Jordi Savall, figura que no es necesario presentar. El maestro Savall visitará el festival es su versión más auténtica -y en mi opinión, más destacada en cuanto a aspectos cualitativos-. El maestro presenta un precioso programa dedicado a su instrumento, en el que interpretará piezas alemanas, francesas, inglesas e italianas, toda una piedra de toque para cualquier violagambista. El musicólogo e historiador del arte español, Carlos Martínez Gil, es el encargado de presentar estas primeras notas. Durante media hora se encarga de elaborar una semblanza sobre el instrumento, compositores y piezas que se interpretan en el programa. Con un lenguaje muy asequible para cualquier melómano -quizá un tanto burdo para los especialistas-, va tratando todo esos temas relacionados con el instrumento, del que él mismo es tañedor.

   Mi enhorabuena, pues, para el "Pórtico de Zamora", por otro acierto más en su desarrollo histórico y por permancecer en pie a pesar de los golpes recibidos, pues todos los que nos hemos emocionados en alguna ocasión estando sentados en aquella románica iglesia zamorana, nos alegramos de corazón de esta supervivencia.



sábado 11 de febrero de 2012

Se fueron las manos de BACH

   El pasado 16 de enero el mundo de la música antigua recibía una de las peores noticias que se le podían dar: había fallecido Gustav Leonhardt. El maestro holandés no era solo un clavecinista más, era el gran clavecinista; no era solo un maestro, el maestro de maestros; no era solo un músico, era un músico de músicos.


   A sus 83 años, todavía permanecía en él esa pasión por la música, por el órgano, por el clave, por BACH... Músico, intérprete, musicólogo, organista, clavecinista, director -"solo si consigo subir los brazos"-, pionero..., era la gran figura clavecinística del siglo XX, el maestro al cual el resto de intérpretes veneraban, del que aprendían y al que querían parecerse.

   Forjó su carrera tras terminar sus estudios en la Schola Cantiorum Basiliensis y ya desde la década de 1950 comenzó su fulgurante ascenso. Una de las grandes figuras pioneras en el movimiento historicista, fue responsable -junto a Nikolaus Harnoncourt- de grabar la primera integral de cantatas bachianas con criterios historicistas. Eso fue solo el comienzo.

   Los que hemos tenido la suerte de admirarlo en directo hemos sido siempre conscientes de que no estábamos ante uno más, sino ante el más grande. Yo he sido afortundado cuatro veces y he podido comprobar sus múltiples facetas. Aún recuerdo la primera vez que pude verlo en directo, tocando un precioso clave en un pequeño salón del Hostal de San Marcos (León). Recuerdo la ilusión que tenía al estar allí -siendo solo un adolescente que lo adoraba- y cómo me sentí durante el concierto. Al final, esperaba nervioso para conseguir un autógrafo del maestro y así fue, me firmó sonriente, humilde y aparentemente complacido ante mis recurrentes y nerviosas felicitaciones.
Pero también pude disfrutar de él como organista -en un recital dado en un magnífico órgano Echevarría conservado en la Iglesia de Santa Marina la Real (León)- y en su  faceta de director, ante la Orchestra of the Age of Enlightenment, con obras de BACH y una suite orquestal de Jean-Philippe Rameau -Zoroastre-, que fue la gran culpable de mi furor rameauniano desde entonces hasta ahora.
La última vez que pude disfrutar de su arte fue el pasado año, en Oviedo, uno de los últimos recitales que daría en España, y que como es habitual, me dejó conmocionado durante días.

   Ver y escuchar a Leonhardt se escapa de lo normal. Su pasividad, hieratismo y aparente distancia con la música son solo una mera fachada, posible herencia de su carácter norteño, que esconden, sin embargo, una estructura apasionada, sensible, elagante, delicada. En él todo es puro sentimiento y expresividad. Su conocimeinto de la música excede todo lo superficial y su dominio de las estructuras, el lenguaje, la retórica, etc., hicieron de él un gran genio del teclado.

   No quiso sobrepasar la barrera del siglo XVIII -al contrario que muchos de sus colegas- y su dominio del teclado barroco llegó a prácticamente todos los ámbitos posibles: música alemana, francesa, italiana, inglesa, española y BACH, siempre BACH. Acerca de su relación con el Kantor, decía el propio Leonhardt: "Bach es el más grande de todos. Mi admiración por él no para de crecer y jamás se apaga, a pesar de que pase el tiempo. No sabría cómo explicarlo. Es un gran misterio, el misterio de Bach". Y así fue como quiso despedirse. Al contemplar su último recital, realizado en el Théâtre des Bouffes du Nord (Paris) -que puede verse completo aquí-, vemos a un Leonhardt cansado, con sus peculiares "semiguantes", posiblemente consciente de que su final se acerca y prácticamente decidido a dejar que sus manos descansen finalmente tras cincuenta años de trabajo, trabajo amable, apasionado y agradable.

   Y así se desarrolló ese recital, como el resumen de toda una vida, el final que se espera con la calma del que se sabe satisfecho, pues ha dedicado toda su vida al más noble arte de cuantos existen, interpretando música alemana, inglesa, francesa y BACH, siempre BACH. La última obra que Leonhardt legara a este mundo no podía ser de otro. Por eso, cuando uno se encuentra frente a Leonhardt, sus manos, su espíritu y esa variación 25 de las variaciones Goldberg, vuelve a sentir que está ante un momento inigualable, un diálogo de genio a genio, de dos seres que serán inmortales, que vivirán en nosotros para siempre, en todo aquel que se emocione con la música.

   Mueve la cabeza, inspira, no duda, siente, expresa, descansa... expira.

   Pocas palabras caben ya. Solo escuchar, disfrutar, emocionarse, llorar, reír, vivir... vivir como él vivirá siempre en todo aquel que lo haya escuchado, en todo aquel lo guarde en su memoria, en todo aquel que escuche una de sus grabaciones para sentirse mejor, en todo aquel que se supo afortunado de presenciar a un genio, a alguien que pasó por el mundo para hacerlo indudablemente mejor. Quizá las mejores palabras posibles sean las que muchos de los compositores del Renacimiento utilizaron para expresar el dolor ante la pérdia de alguien querido y admirado. Así sea...

Versa est in luctum cithara mea,
et organum meum in vocem flentium.
Parce mihi Domine,
nihil enim sunt dies mei.



lunes 2 de enero de 2012

Hasta siempre a unos y bienvenida a otros

   Este 2011 ya se ha ido y con él las efemérides correspondientes. Por lo tanto, decimos adiós al celebradísimo "Año Victoria", pero no solo al del abulense universal, sino también al año de Philippe de Vitry (650 que nos dejó); Antoine de Févin y Johannes Tictoris (500 de su muerte); Jacopo Peri, Peter Philips y Philippe Rogier (de los que celebramos el 500 aniversario de su venida al mundo); Cornelius Canis (450 de su ausencia); Johannes Eccard (400 de su muerte, al igual que Victoria); Andreas Hammerschmidt (400 de su nacimiento, aunque se duda entre 1611 y 1612, parece que inclinándose ya muchos por esta última fecha); John Eccles, Francesco Gasparini y Giacomo Antonio Perti (300 años de su alumbramiento); Christian Gesit (300 de su fallecimiento); y William Boyce (300 desde que viniera a la vida).
   Para muchos, este año -su año- ha pasado totalmente desapercibido y apenas se les ha dado más importancia de la que tuvieron en el resto de los años -muchos incluso en vida-. Ni siquiera algunos de gran importancia han visto mejorada su atención ni aumentada su discografía, lamentablemte, tendremos que seguir esperando para que eso suceda. Sin embargo, otros sí han corrido mejor suerte. Creo que dejaremos ya a un lado al gran Victoria, cuya importancia, realización de congresos y simposios, registros discográficos, presencia en programas de conciertos y festivales... se ha visto aumentada por un número que no somos capaces a atisbar. Pero también se ha dado importancia a Johannes Eccard, del que, por ejemplo, The Tallis Scholars han programado algunas de su obras en sus conciertos, además de que se han presentado cuatro nuevas grabaciones de su obra -dos en carus (una y dos), una en cpo y otra en MDG-; de Antoine de Févin nos ha llegado un interesante registro discográfico, por parte de Doulce Mémorie y Denis Raisin Dadre; a Philippe Rogier vienen prestándole especial atención Magnificat y Philippe Cave, que han publicado un par de discos coincidiendo con su efémride, el último de ellos es este; de Peter Philips se ha presentado un nuevo disco. Es muy posible que me deje varias grabaciones y evento más, pero mi conocimiento llega hasta este punto.

   Pero como todo, cuando unos se van, otros vienen, y este 2012 será el año de los Johannes Ciconia, Juan de Anchieta, Jean Guyot, Adrian Willaert, Claudin de Sermisy, Jan Pieters Sweelinck, John Bull, Hans Leo Hassler, Giovanni Gabrieli, Juan de Araujo, Giovanni Giorgi, Franceco Geminiani... de los que esperamos una mejora en la atención a sus figuras, tanto en el apartado musciológico como en el interpretativo.

   Para despedir adecuadamente el año, tuvo a bien escuchar un disco de Tomás Luis de Victoria, concretamente el último que The Sixteen y Harry Christophers le dedicaran a su figura, y que pude adquirir tras un concierto de los mismos. Un excelente disco:

   
   Y para recibir este 2010, pues tenía dudas entre dos figuras: Sweelinck y Gabrieli. Finalmente me decidí por escuchar un disco ya clásico dedicado a Gabrieli, por los que probablemente han sido loos mejores embajadores de su obra, el Gabrilei Consort & Players de Paul McCreesh. Un disco impresionante:


   Que este año nos traiga, pues, mucho de estas figuras para todos, pero que tampoco nos haga olvidar a aquellos que han pasado en el 2011. Que los casos de Victoria no sean solo flor de un "año", sino que nos sirvan para revalorizar y redescubrir de verdad a estos genios. Mientras, sigamos disfrutando de su hermosas música, año tras año.

jueves 6 de octubre de 2011

...y sigue vivo...

   El genio abulense, del que tanto y tanto se está hablando este comienzo de curso -como no podía ser menos y el contenido de este blog tampoco-, está en este 2011 casi más vivo que nunca.
Hace pocas fechas se estrenó y anunció -aunque no todo lo necesario que hubiera sido deseable- una nueva página web dedicada a la figura del gran Tomás Luis de Victoria. Parece que se trata del portal de Internet definitivo en lo referido a esta magna figura de la música española y universal.


   Creada, según se nos dice en la propia página, fruto de las inquietudes de un grupo de músicos, intérpretes, musicólogos y aficionados que deseaban crear un espacio virtual internacional sobre la figura del insigne compositor abulense, recogiendo en un único lugar la mayor cantidad posible de información sobre su vida y su obra para facilitar su accesibilidad y garantizar su continuidad. Se plantea así su puesta en marcha con motivo del IV Centenario de la muerte de Victoria, y su desarrollo durante el año del Centenario, hasta el 27 de Agosto de 2012. Desde ese momento, con contenidos plenamente consolidados, deseamos que pase a ser el lugar de referencia en el que, con aportaciones de todos sus visitantes, se ofrezca una información lo más completa posible sobre el autor.
 El proyecto está auspiciado por el Conservatorio Profesional de Música Tomás Luis de Victoria de Ávila (España), como centro académico en cuyos servidores está alojado el contenido, y cofinanciado por el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad natal del músico. Cuenta para su mantenimiento con un nutrido grupo de administradores que dedican una buena parte de su tiempo a gestionar de forma desinteresada los contenidos del Centro. Sin su colaboración este Centro Virtual no sería posible.


En el espíritu del Centro subyace la universalidad de la música de Victoria, y es por ello que todo el portal se ha construído con software de libre distribución, y todos los contenidos que en él se encuentran están libres de derechos, bajo una licencia Creative Commons.

Y con el objetivo claro de que los visitantes puedan encontrar aquí, con el tiempo y con la inestimable colaboración de la comunidad musicológica, en varios idiomas:

  • Una amplia información biográfica sobre el músico.
  • Su obra completa en partitura, en una transcripción de cierta calidad, y en facsímil siempre que ello sea posible.
  • Grabaciones en audio y vídeo de su música.
  • La bibliografía de referencia sobre Victoria.
  • Noticias sobre conciertos, ediciones, cursos, seminarios u otras actividades en torno a su figura.
  • Una selección comentada de la discografía de Victoria.
  • Artículos monográficos y estudios analíticos y estéticos.
  • Información sobre Victoria y Ávila, y también sobre su relación con las otras ciudades donde desarrolló su labor.
  • Foros de contacto y debate a disposición de musicólogos, intérpretes y aficionados.

Al ser un Centro vivo y abierto, queremos también ofrecer la posibilidad de que todos los intérpretes que lo deseen puedan remitirnos grabaciones de sus actuaciones, en audio o video, así como documentos que puedan resultar de interés para los visitantes del Centro, de forma que con el tiempo podamos ofrecer el Opera Omia de Victoria gratuitamente

Empresa ambiciosa e ilusionante, deseamos poder desarrollar esta labor lenta pero inexorablemente, con ayuda de todos los que deseen hacer aportaciones, en un ejercicio de responsabilidad para con el que sigue siendo, cuatrocientos años después, el compositor español más interpretado del mundo.

   Dispuesta en varios apartados interesantes, allí podremos conocer sus datos biográficos, su obra, la discografía dedicada a su excelso corpus compositivo, noticias relevantes acerca de todo lo relacionado con su mundo, incluso podremos mantener interesantes y fructíferas charlas, a través del foro, con otros entusiastas de este personaje. En definitiva, todo acerca del mundo "victoriano". La página aún se encuentra en construcción, así que seamos pacientes.

   Creo que debemos estar muy contentos, pues esta página puede convertirse en una referencia, y si la unimos con la estupenda página que contiene todas las partituras del autor, entonces tendremos un tándem casi insuperable, que hará las delicias de apasionados, melómanos y exertos en la figura que nos ocupa.

   Recordemos que el CNDM -Centro Nacional de Difusión Musical- ya está inmerso en la realización de ese magnífico ciclo Victoria 400, que llevará la música del gran maestro por todo nuestro país durante los próximos meses, en una programación muy apetitosa. Uno de esos grandes eventos será el que trae al extraordinario conjunto inglés The Sixteen (Harry Christophers) de gira por seis ciudades de Castilla y León, bajo el auspicio del FIOCLE -Festival Internacional de Órgano Catedral de León-, con un precioso programa dedicado a la música del abulense.

   Regocijémonos, pues, por este nuevo alumbramiento, que puede añadir todavía más luz y esperanza para reaviviar, como merece, la figura de este grande de la creación universal.

sábado 27 de agosto de 2011

"Año Victoria" en The Choir Project (V)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611): O vos omnes a 4.
The Tallis Scholars - Peter Phillips.

   Al igual que en la publicación de ayer destacábamos las lamentaciones dentro de su Officium Hebdomadae Sanctae, en la primera de hoy, día en el que celebramos la efeméride de manera completa, pues justo hoy se cumplen los 400 años desde que Victoria abandonara este mundo y su alma entregada a la música y a Dios se despegase de su cuerpo para siempre, dedicaré esta primera entrada a sus responsorios de tinieblas, que completan de manera numerosas junta a las otras esa magna colección sacra.

   Los dieciocho responsorios de Victoria vienen a completar el ciclo de seis por cada día del Triduum Sacrum. El responsorio tiene una peculiaridad excepcional en sí misma, pues no procede nunca del canto gregoriano, sino que es una creación polifónica nueva como tal. Samuel Rubio los describe señalando las dos partes que lo integran: una llamada cuerpo del Responsorio, que lleva incorporado una frase breve -estribillo- que se repite; otra denominada verso, después del cual se repite el estribillo. Como señala el padre Rubio -y comenta Juan Luis de la Montaña-, entre el verso y el resto del Responsorio suelen apreciarse ciertas diferencias estilísticas. La más notable es que el cuerpo del Responsorio es de una polifonía muy sencilla, muy cercana a la homofonía. Por el contrario, el verso es de estructura polifónica de estilo imitativo.

   La disposición de sus dieciocho responsorios supone casi un hito en la elaboración de tal diversidad vocal en el Renacimiento, pues Victoria utiliza un esquema de plantilla muy interesante y diverso. El primero y tercero de cada grupo de tres está compuesto a 4 partes, para cantvs, altvs, tenor y bassvs, mientras que el segundo solo a tres partes, para cantvs, altvs y tenor. El pasaje que utiliza voces reducidas o pasajes solistas utiliza las siguientes disposiciones dependiendo de su orden: así, el grupo de solistas suele responder en número de tres líneas, aunque el primero de ellos corresponde a un dúo. El primero de cada tres está indicado para cantvs, altvs y tenor, mientras que el tercero lo está para altvs, tenor y bassvs. En el segundo de ellos, el maestro añade una línea extra de soprano, lo que nos reporta una prescripción de cantvs I, cantvs II y altvs y en otras ocasiones cantvs I, cantvs II y tenor. Esta variedad esquemática y estructural confiere a esta música una paleta de colores brutal, casi inigualable en otra colección de piezas sacras del Renacimiento.

   Los responsorios de Victoria son de una intensidad, de una carga dramática apabullante. El texto y la música van más unidos de la mano casi más que nunca, sin embargo, en muchas ocasiones la ayuda del texto es casi inexistente y sin embargo el maestro es capaz de crear algo maravilloso de la “nada”. Sorprende que la textura y la carga compositiva sea en muchos casos “sencilla”, es decir, con mucho desarrollo homofónico y apenas nada de contrapunto imitativo, y sin embargo, Victoria pueda mostrarnos y dibujarnos tantos estados de ánimos, tantas pasiones sobrevenidas en un espacio de tiempo tan corto y de una manera tan directa. Para Peter Phillips la clave de estos responsorios está en el texto y la relación de la música para con él, en la manera en que Victoria capta los acentos naturales y el discurso natural del texto, que desde luego tiene impacto per se. Para Phillips estas piezas son ejemplos de música vocal minimalista.
Las disonancias, el tactus sosegado, calmado y apacible, la tensión dramática y el colorido textural son algunas de sus grandes bondades. Es impresionante observar la intensidad y la tensión que Victoria puede conseguir en algunos de estos responsorios, de los cuales he seleccionado O vos omnes a 4, para Sabbato Sancto.
 
   El texto de este responsorio es sencillamente hermoso:

O vos omnes, qui transitis per viam,
attendite, et videte
Si est dolor similis sicut dolor meus.
Attendite universi populi, et videte dolorem meum
Si est dolor similis sicut dolor meus.
(Lm. 1, 12)


*******************************************************

Oh, vosotros todos, los que pasáis por el camino,
prestad atención y ved
si existe dolor semejante al mío.
Atended, pueblos del universo, y ved mi dolor.
Si existe dolor semejante al mío.
(Lm. 1, 12)


   Como decíamos, de por sí causa impacto, pues es cierto que para aquel que siente algún dolor, sobre todo psicológico o espiritual, resulta harto complejo encontrar consuelo alguno y cualquier otro dolor ajeno le parece nimio comparado con su infausto pesar. La indagación más profunda se muestra de la manera más directa y cruda posible, pero a través del arte y un lenguaje realmente hermoso y sutil. Victoria destaca de manera especial los momentos en los que la palabra “dolor” aparece en escena, con unas líneas dolentes, subyugantes. Es impresionante observar como la línea de svperivs se alza en solitario para llamar la atención de aquel que escucha por medio de su attendite
   Para la versión he estado dudando entre dos principalmente, la de The Sixteen y Harry Christophers, con un tempo más lento, muy sosegada, que se recrea más en la tensión armónica, y la de The Tallis Scholars y Peter Phillips, que es finalmente por la que me he decantado. Un tempo más ligero, pero muy adecuado a la intensidad dramática de este texto, con una belleza de sonido apabullante. Phillips no pasa por encima de los momentos más intensos, sino que se ocupa de ellos, aunque sin recrearse en exceso. Las partes solísticas son una factura extraordinaria. “Los Tallis” parecen decir: “sí, no hay dolor como el mío, pero no suframos más de la cuenta por ello”. Siento reiterar mis elecciones en este conjunto, pero me siguen pareciendo de una calidad y una expresividad -sigo sin comprender a aquellos que los llaman fríos- casi sin igual.
Dicha versión se encuentra disponible en este disco.

   Se trata, en definitiva, de un Victoria muy profundo, puede que el más profundo de su producción, cargado de dolor, de espiritualidad, de vida, de pasiones, un Victoria que estaba ya cansado, pero cuya desaforada pasión por el noble y bello arte de la música le llevo a seguir creando, a legar para la historia momentos de este calibre. Un compositor que hoy, hace 400 años, dejara este mundo para encaminarse hacia aquel otro que llevaba anhelando toda su vida, a encontrase con aquel al que había dedicado su vida por medio de su arte, su pasión. Victoria ha sabido como muy pocos plasmar las pasiones espirituales pero también mundanas. Poder disfrutar, deleitarse y emocionarse con algo así, pasados ya nada menos que 400 años, es algo sobre lo que cabe reflexionar. ¿Cómo puede la música, el arte, permanecer tanto tiempo en nuestras vidas, pasando de generación en generación y haciendo que gente cuya vida no se asemeja, ni por asomo, a la de aquel siglo XVI, sigan emocionándose hasta un grado tan extremo con una música creada por aquel entonces? Creo que en esto hay algo muy grande que nunca llegaremos a comprender; así pues, disfrutemos, deleitémonos, compartámoslo y sobre todo, sigamos emocionándose como cada primera vez al escuchar su música.


   Aquí la partitura.




viernes 26 de agosto de 2011

"Año Victoria" en The Choir Project (IV)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611): Lectio I a 5, Lamentationes Ieremiae Prophetae, de su "Officium Hebdomadae Sanctae.
The Tallis Scholars - Peter Phillips.


   Corría el año 1585 cuando, en Roma, nuestro maestro publica la que es, con toda seguridad, la colección más ambiciosa de cuantas creara el genio abulense y posiblemente la más ambiciosa de todo el Renacimiento musical europeo. Se trata, como muchos ya habrán adivinado, del

Thomae Ludovici
De Victoria Abulensis
Officium Hebdomadae
Sanctae
Permissu Superiorum.
Romae Ex Typografia Domenici Basae 1585.

Romae
apud Alexandrum Gardanum. MDLXXXV

conocido en nuestros días bajo el más sencillo título de Officium Hebdomadae Sanctae. Se trata de una colección que aglutina 37 composiciones, divididas en piezas para Domingo de Ramos [Dominica in Ramis Palmarum], Jueves Santo [Feria quinta. In Coena Domini], Viernes Santo [Feria sexta. In Passione Domini] y Sábado Santo [Sabbato Sancto], y que se compone de dos pasiones, nueve lamentaciones -tres para cada día correspondiente al Triduum Sacrum- y dieciocho responsorios -nueve para cada día-, como núcleo principal, además de algunos motetes, himnos, un Benedictus y Miserere y los improperios, que la completan.

   A pesar de que en 1583 Victoria dejara escrito en la publicación de su libro de misas de ese año que su cansancio le llevaría ya a “acabar mis composiciones y descansar finalmente con un honesto retiro”, despliega en esta magna obra una variedad textural y de plantilla realmente amplísima. A pesar de todo, sabemos que Victoria ya tenía buena parte del trabajo empezado, pues algunas de las piezas que componen la colección ya habían sido publicadas con anterioridad.
Nos encontramos en estas lamentaciones con un esquema muy interesante, pues Victoria juega con el número de voces, componiendo partes a tres, cuatro, cinco, seis, y ocho voces. Los responsorios sigue un esquema muy interesante, que tal vez quepa explicar en un próximo vídeo.

   La pieza que nos ocupa en este momento es la primera de esas lamentaciones, la Lectio I de las Lamentationes Ieremiae Prophetae, correspondiente a la Feria V. In Coena Domini. Es la única de las lamentaciones que comienza, precisamente por ser la primera, con las palabras Incipit lamentatio Ieremiae Prophetae. Se trata de una composición muy colorista, alejada de toda sobriedad, en la que Victoria nos muestra un estilo muy florido, sobre todo adornando las letras hebraicas, que cesa, sin embargo, para pasar a una textura más densa y “fría” sobre las palabras Iersusalem convertere ad Dominum Deum tuum, con las que finaliza esta primera lección. En esta primera lamentación, Victoria comienza utilizando una plantilla de cantvs I, cantvs II, altvs y bassvs, pasando a utilizar solamente las tres líneas superiores sobre el texto plorans ploravit in nocte, et lacrimae eius in maxilis ieus, tras lo cual, para el final de la lamentación, pasa a utilizar las cuatro primeras líneas, a la que añade la de tenor, dejando la línea de bajo realmente para tal.

   El texto utilizado este primera lección es el siguiente:

Incipit lamentatio
Hieremiae Prophetae

Aleph.

Quomodo sedet sola civitas plena populo
facta est quasi vidua
domina gentium:
princeps provinciarum
facta est sub tributo.

Beth.

Plorans ploravit in nocte, et lacrimae eius
in maxillis eius.

Ierusalem, Ierusalem,
convertere ad Dominum Deum tuum.
(Lm. 1, 1-2)

*****************************************************

Comienzo de las lamentaciones
del profeta Jeremías

Aleph.

¡Qué solitaria está la ciudad antes populosa!
Se ha quedado como una viuda
la grande entre las naciones,
la princesa de las provincias
se ha hecho tributaria.

Beth.

Pasa la noche entera llorando,
las lágrimas le corren por las mejillas.

Jerusalén, Jerusalén,
vuélvete hacia el Señor tu Dios.
(Lm. 1, 1-2)

   La versión que he escogido es la de The Tallis Scholars, bajo la habitual dirección de Peter Phillips. Hay varios motivos por los que he escogido esta versión:
- The Tallis Scholars son un conjunto que admiro muchísimo y que supone una ejemplificación estupenda de lo que busco en una interpretación de la música de Victoria: claridad de líneas, sonido británico, dos voces por parte, grupo mixto, buena dicción.
- Es una versión muy reciente -lo que nos ofrece una visión actual del conjunto- y además podemos verla en directo, no es una versión grabada en un disco sobre la cual se pone la pintura de turno. Se encuentra disponible en este disco.
- Completa la versión de los responsorios que grabaran hace años, lo que me parece una excelente noticia.

   Dicho lo cual, creo que es una buena versión, a pesar de ciertos problemillas en momentos muy concretos. Phillips opta por usar sus tenores también en la línea del bajo cuando la textura es a cuatro partes sin línea de tenor propia. Desde mi punto de vista, estos no son los Tallis de su época dorada, aunque ahora gozan de cantantes muy jóvenes y espléndidos, en verdad. Creo que la línea de sopranos sigue siendo buena, quizá sin la limpidez de antaño, pero con mucha brillantez; la línea de alto sigue siendo la habitual desde hace tiempo, por lo que me sigue pareciendo muy buena, sobre todo con mucha presencia, lo cual no es siempre habitual en otros conjuntos; la línea de tenor no es la de Charles Daniels y Paul Agnew de hace mucho, o la de Nick Todd y Andrew Carwood de no hace tanto, pero me parece muy empastada y de sonoridad bella; la línea de bajos tiene la inefable grandeza de contar con el gran Robert MacDonald, que mejora mucho una línea que siempre me ha parecido de lo peor del grupo. Un sonido muy hermoso, etéreo, muy poco carnal, y con las habituales bondades del grupo, que a pesar de los años siguen demostrando que son una garantía para la música del abulense.

   Este es quizá el Victoria más inmenso, así que disfrutadlo resulta realmente fácil.


  
Aquí la partitura.




"Año Victoria" en The Choir Project (III)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611): O magum mysterium a 4.
Gabrieli Consort - Paul McCreesh. 

   Vuelvo de nuevo a los motetes a cuatro partes de Victoria, esos prescritos para cantvs, altvs, tenor y bassvs. En este caso se trata de un motete con tema navideño, el celebérrimo O magnum mysterium [In Nativitate Domini. Responsorium ad Matutinum] . Motete publicado también en el

Thomae, Ludovice De
Victoria. Abulensis.
Motecta
Que Partim, Quaternis,
Partim, Quinis, Alia, Senis, Alia,
Octonis Vocibus Concinuntur.
Venetijs Apud Filios Antonij Gardani
1572

   De nuevo, Victoria nos sorprende con un motete breve, en el que la utilización del contrapunto imitativo es fundamental y magistral. El “tema” principal es utilizado de manera constante durante toda la obra y van pasando de unas líneas a otras.
El texto es el siguiente:
 
O magnum mysterium,
et admirabile sacramentum,
ut animalia viderent
Dominus natum,
jacentem in praesepio.

O beata Virgo,
cuius viscera meruerunt portare
Dominum Iesum Christum.
Alleluia, alleluia

**************************
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¡Oh gran misterio
y admirable sacramento,
que las criaturas vieran
al Señor nacido,
acostado en un pesebre!

O bienaventurada Virgen,
cuyas entrañas merecieron llevar
a Jesucristo, el Señor.
Aleluya, aleluya.


   En este libro de motetes de 1572, con dedicatoria para:
ILLUSTRISS. AC REVEREN.D. D. OTHONI TRUCHSES,
CARDINALE AUGUSTANO AMPLISSIMO, PATRONO COLENDISSIMO

y que firma:
Humilimus servus
Thomas Ludovicus de Victoria

Victoria espera de dicho libro que “alcance la plena aprobación de los mejores” y pueda ser de utilidad “en primer lugar para los estudiosos de esta ciencia”, como señala de nuevo Alfonso de Vicente, por lo que el abulense “optaría por las corrientes más experimentales de la época para dar satisfacción a los oyentes más entendidos y exigentes”, en palabras del musicólogo.
Esto nos llevaría de nuevo a un despliegue de todo su arte en los figuralismos, como encontramos por ejemplo en la entrada en escena del buey y la mula, sobre el término “ut animalia”, en la que el tenor y el "bassvs" hacen su aparición en terceras paralelas. No obstante, la sutileza de Victoria aflora en otros parámetros -como señala de nuevo de Vicente-, como en el empleo de cadencias peregrinas, que nos alejan del tono principal de la pieza, como imagen de nacimiento del Señor, que sale de las entrañas de la madre.

   He escogido la versión del Gabrieli Consort, bajo la dirección de Paul McCreesh porque me parece una maravillosa ejemplificación de buen gusto, claridad de líneas, limpieza y bella sonoridad, una fabulosa direccionalidad, un tempo exquisito, En definitiva, todo un dechado de cómo interpretar polifonía hispánica. Esta versión está disponible en este DVD, extraordinario, por lo demás.

   Una obra archiconocida, pero que tiene bien merecida la fama, pues nos muestra unos de los momentos cumbres del Cristianismo de la manera más pura, delicada, honesta y sincera que pueda imaginarse.


   Aquí la partitura y aquí el vídeo, cuya insercción está desactivada por petición del usuario.

jueves 25 de agosto de 2011

"Año Victoria" en The Choir Project (II)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611): Vidi speciosam a 6.
Stile Antico.
 

   El motete, ese género tan en boga en el siglo XV y XVI fue ampliamente tratado por nuestro compositor, de hecho, el que se estrenara en su carrera editorial con un libro de motetes, cuando apenas contaba veinte años, da buena muestra de ello. Además, el número elevado de ellos, casi una cincuentena, no hace sino refrendar la idea.
Como bien señala el musicólogo Alfonso de Vicente, los motetes de Victoria sorprenden por su brevedad y al ser comparados con el resto de las producciones de su época aún nos llama más la atención. Destacan en ellos la tendencia a la concentración, a la síntesis homorrítmica, al silabismo, a la neta división de las secciones y a la diversidad de combinaciones vocales, además de una clara direccionalidad armónica.
 
   El motete que nos ocupa, Vidi speciosam a 6 [In festo assumptionis beatae Mariae], es un motete bipartito, publicado en su
Motecta
Que Partim, Quaternis,
Partim, Quinis, Alia, Senis, Alia,
Octonis Vocibus Concinuntur.

Venetijs Apud Filios Antonij Gardani
1572


   En él, Victoria da rienda suelta a su arte contrapuntístico e imitativo más florido y alegre. Las líneas se entrecruzan en un alarde de contrapunto imitativo con pocos ejemplos tan fantásticos como este en toda su producción. Como sucede en muchos de sus motetes, una de las partes es repetida en la secunda pars como elemento conclusivo de la obra. Victoria nos muestra aquí todo su arte en los figuralismo, esa expressio verborum por la que le da sentido a las palabras. El bello texto utilizado por Victoria es el siguiente:
Vidi, speciosam
sicut columbam, ascendentem
desuper rivos aquarum,
cuius inaestimabilis odor erat
nimis in vestimentis eius,
Et sicut dies verni
Circumdabant eam
flores rosarum
et illia convallium.

Quae est ista,
quae ascendit per desertum
sicut virgula fumi
ex aromatibus
myrrhae et thuris?
Et sicut dies verni
Circumdabant eam
flores rosarum
et lilia convallium.

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La he visto, hermosa
como una paloma,
ascender por arroyos de agua,
la fragancia de sus vestidos
era inconmensurable.
Y como en los días de primavera,
la rodeaban
las flores de los rosales
y los lirios de los valles.

¿Quién es ésta,
que sube por el desierto
cual columna de humo
que exhala olor
de mirra y de incienso?
Y como los días de primavera,
la rodeaban
las flores de los rosales
y los lirios de los valles.

   Victoria aprovecha el lirismo de este texto para los claros figuralismos, como escalas andescentes haciendo referencia al ascenso de la paloma por los arroyos, y ese devenir del agua en el transcurrir de las líneas sobre el término aquarum; al igual que antes, el ascenso de la columna de humo es bien dibujado por las líneas que Victoria nos ofrece.
Compuesto a a seis partes, Victoria dobla la línea de svperivs y la de tenor, creando una textura casi a doble coro en la que confronta de manera magistral las tres líneas "femeninas" con las tres masculinas.
   
   La versión de Stile Antico es magnífica. Se encuentra disponible en este disco y extraen de la pieza su aroma más delicado y elegante, con una vocalidad muy británica, casi etérea, sobre todo en las primeras líneas.
   

   Al contrario de lo que sucede con sus motetes a 4, en los compuestos a 5 y 6 el maestro se olvida un tanto de esa cerrazón estilísitica y da rienda suelta a su imaginación, creando piezas más floridas, adornadas de maravillosos giros melódicos y con armonías más fantasiosas. Otra faceta del genio abulense, en la que nos sigue demostrando que se encuentra entre lo más granado de la historia.
   Aquí la partitura.




"Año Victoria" en The Choir Project (I)

   The Choir Project es un proyecto surgido an la locadlidad de Naples, en el estado de Florida, y que bajo la dirección artísitica de Marian Dolan pretende construir toda una comunidad coral, estrictamente en su zona más cercana, pero haciéndola extensible a todo el mundo a través de las nuevas tecnologías. Uno de estos medios es la red social Facebook, en la que posee una página que utiliza para estos fines. Pues bien, The Choir Project no podía estar ajeno a la efeméride musical por excelencia que celebramos este año, especialmente en España, pero también en todo el mundo: el "Año Victoria".
  
   Marian Dolan ha tenido a bien invitarme para ser "guest administrator" de la página de Facebook con el finde celebrar dicha efeméride, sobre la que vuelca en mí dicha responsabilidad -por los conocimientos sobre Victoria y la polifonía del Renacimiento que me atribuye y mi desaforada pasión por los mismos-, lo que para el que escribe supone todo un placer y un inmenso honor. Con el siguiente texto, Marian presentaba en la página mi elección:
This weekend is the 400th anniversary of Victoria’s death. To celebrate his music, please welcome guest-poster Mario Gutiérrez from León, Spain. Mario sings first tenor with the wonderful choir "El León de Oro, studies musicology, and is passionate about early music. Mario will be sharing Victoria videos with us. We encourage you to share them with you friends! ¡Bienvenido, Mario!


   Mi tarea consistirá en ir mostrando la obra de Victoria a través de vídeos musicales extraídos de Youtube -dos vídeos por día- e ir comentando un poco las peculiaridades de cada pieza y porqué he elegido esa especialmente.

   Pues bien, esta misma mañana ya he colgado el primero de mis vídeos. Mi idea es ir crando una entrada aquí con cada nuevo vídeo, pues creo que puede ser de interés y servir para aquellos que no puedan leerlo a través de la página de la red social. Así pues, aquí va mi primer vídeo y su correspondiente comentario:

Tomás Luis de Victoria (1548-1611): Taedet animam meam a 4.
The Tallis Scholars - Peter Phillips.

   Esta es para mí, sin duda, una de las piezas más geniales del maestro abulense. Una pieza de factura sobria, carácter totalmente homofónico, en la línea más "palestriniana" dentro de su produccción.
Victoria desplega todo su genio es una pieza claramente silábica, en la que el texto importa, y mucho. Una obra a cuatro partes en la que la homofonía es reina y señora, dejando breves pasajes más adornados para algunas cadencias y fianles de frase. 

El texto es una maravillosa declaración de intenciones, de gran profundidad, que Victoria sabe plasmar en la partitura como pocos:
 
Taedet animam meam vitae meae,
dimittam adversum me eloquium meum,
loquar in amaritudine animae meae.
Dicam Deo: Noli me condemnare:
indica mihi, cur me ita iudices.
Numquid bonum tibi videtur,
si calumnieris, et opprimas me,
opus manuum tuarum,
et consilium impiorum adiuves?

Numquid oculi carnei tibi sunt:
aut sicut videt homo, et tu vides?
Numquid sicut dies hominis dies tui,
aut anni tui sicut humana sunt tempora,
ut quaeras iniquitatem meam,
et peccatum meum scruteris?
Et scias, quia nihil impium fecerim,
cum sit nemo, qui de manu tua possit eruere.
(Job 10:1-7)


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¡Estoy hastiado de mi vida!
Voy a dar curso libre a mis quejas,
a hablar con la amargura de mi alma.
Quiero decir a Dios: ¡No me condenes,
dame a enternder por qué te querellas contra mi!
¿Es decoroso para ti
hacer violencia, desdeñar
la obra de tus manos
y complacerte en los consejos de los malvados?

¿Tienes tú acaso ojos de carne
y miras como mira el hombre?
¿Son tus días los de un mortal,
son tus años los de un hombre
para que tengas que inquirir mi culpa
y andar rebuscando mi pecado,
cuando sabes que no soy culpable
y nadie puede librarme de tus manos?
(Job, 10:1-7).

 
   A través de líneas realmente simples y por medios de grados casi conjuntos, Victoria nos clarifica ese hastío, esa amargura de la vida del que narra; una texto religioso, sí, pero con tintes más mundanos de lo que cabría esperar. Una pieza maravillosa, en esa línea sobria y "académica" que nos depara el Victoria en sus obras a cuatro. Una genialidad, que nos demuestra que a veces menos es más, que lo sencillo puede ser lo más genial.

   La versión de The Tallis Scholars es realmente espectacular. Extraída de este disco, nos demuestran que comprenden como pocos la música del abulense. Tempo sosegado pero no en exceso y una dicción y un tratamiento de las líneas claro, primando la importancia del texto, como es en sí la propia composición. Otra maravilla servida por Phillips y los suyos, para comenzar un disco verdaderamente antológico.
   Para terminar, aquí está la partitura.