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miércoles, 3 de diciembre de 2014

«Inmensidad...» | Crítica, para Codalario, del último disco del Ensemble Plus Ultra, dedicado a la música en tiempos de El Greco

Inmensidad toledana 
El conjunto británico celebra los fastos «grequianos» con un registro que transita por algunas de las joyas de la polifonía hispánica y presenta obras inéditas de una calidad superlativa.

From Spain to Eternity. The Sacred Polyphony of El Greco’s Toledo. Música de Alonso Lobo, Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero y Alonso de Tejeda. Ensemble Plus Ultra. Archiv Produktion, 1 CD [479 2610], 2014. T.T.: 70:39.


     La atención que se ha prestado a la figura de El Greco en este 2014 ha sido absolutamente fructífera, de manera evidente en el campo puramente artístico, pero también de forma muy notable en el musical. Han sido muchos los conciertos programados, así como festivales que han querido aportar su granito de arena en estas celebraciones. También se ha celebrado un importante congreso musicológico en relación a la música en los tiempos del artista en Toledo y España. Y por supuesto, las grabaciones discográficas que han tenido a El Greco como protagonista –de manera más o menos directa– han sido considerables, tanto a niveles cuantitativos como cualitativos, encontrando en ellas, como es lógico, resultados muy dispares.

     El registro que nos ocupa es uno de los más interesantes, tanto por el repertorio grabado, como por las interpretaciones que contiene. Música de compositores que ejercieron magisterios de capilla en buena parte de España y que están ligados de una manera u otra a la ciudad de Toledo, que suponen, además, ejemplos de la maestría absoluta que los polifonistas hispánicos desarrollaron en el ámbito compositivo. Acuden a nosotros algunos compositores muy conocidos, como Cristóbal de Morales [c. 1500-1553] o Francisco Guerrero [1528-1599], dos de los maestros que conforman el famoso triunvirato del Renacimiento hispánico –falta Victoria, por supuesto–. Del primero, compositor sevillano y maestro de capilla en algunas de las catedrales más importantes del país –dos años de magisterio en la Catedral Primada de Toledo incluidos–, además de un notable cantor que formó parte durante algunos años de la Cappella Pontificia del Papa Julio III en Roma, se nos ofrecen tres obras: sus motetes Clamabant autem mulier Chananea a 5 y Quanti mercenarii a 6, así como una de sus Lamentaciones, Expandit Sion manus suas a 6, que son ejemplos magistrales de su capacidad de recursos compositivos y nivel artístico estratosférico. La lamentación, que se graba por primera vez, es una obra de belleza, exquisitez y calidad de factura realmente apabullantes, especialmente en las conmovedoras partes de las letras hebraicas –impresionantes melismas– y algunos pasajes como non est qui consoletur eam o Ierusalem, cenvertere ad Dominum Deum tuum. De Guerrero se graba únicamente su motete Prudentes virgines a 5, publicado en su Motteta [Venezia, 1570], con su excelente contrapunto imitativo.

     Precisamente de este motete se sirve el también sevillano Alonso Lobo [c. 1555-1617] –quien también ejerciera como maestro de capilla en Toledo– para componer su impresionante Missa Prudentes virgines a 5 –extraída de su Liber primus missarum [Madrid, 1602]–, en la que hace gala de un gran dominio de los recursos compositivos más complejos, como los cánones enigmáticos que crea partir de retrogradaciones, disminuciones o algunos acertijos que terminarán de componer las líneas que el autor deja deliberadamente sin escribir. Una misa realmente compleja, que hasta hace poco no había recibido la atención merecida por los intérpretes –la primera grabación mundial fue llevada a cabo por La Grande Chapelle | Albert Recasens dentro de otro álbum que tenía a El Greco como protagonista indirecto, y que en su día comentamos en esta revista–. Se interpreta aquí con la edición del gran Bruno Turner, que presenta algunas soluciones distintas a los enigmas de los movimientos canónicos en los Osannas. Además de su misa se graba el célebre Versa est in luctum a 6, uno de los motetes luctuosos más hermosos de todo el Renacimiento hispánico, y la antífona Ave Regina cœlorum a 6, de una belleza contenida extraordinaria.

     Hasta aquí la lista de maestros conocidos por el público más o menos introducido en el repertorio de la polifonía hispánica. Sin embargo, quizá el mayor interés del disco esté –además de en la lamentación de Morales– en la presencia de Alonso de Tejeda [c. 1540-1628], compositor zamorano que fuese maestro de capilla en una gran cantidad de centros religiosos: Calahorra, Ciudad Rodrigo, León, Salamanca, Zamora, Burgos, así como la propia Catedral de Toledo –sucediendo precisamente a Lobo–. De su Liber secundus sacrarum cantionum se graban dos preciosos motetes inéditos hasta el momento: Miserere mei, Deus a 5 y Rex autem David a 5, este último uno de los dos únicos motetes que sobre este texto se compusieran en España –más común en otros países, especialmente su versión inglesa When David Heard, que tanto predicamento tuvo entre los polifonistas ingleses del XVI–, y que es de una belleza desgarradora.

     Las versiones corren a cargo del Ensemble Plus Ultra, uno de los conjuntos británicos que más atención está prestando a los polifonistas hispánicos en los últimos años –célebre es su reciente interés por Victoria, que les llevó a grabar diez discos con la mayoría de sus obras de la etapa final en Madrid, o su disco dedicado a las obras inéditas de Morales conservadas en el Códice 25 de la Catedral de Toledo–. Contando con dos cantores por parte: Grace Davidson, Julie Cooper [superius]; Clare Wilkinson, David Martin [altus]; William Balkwill, Simon Wall [tenor]; y Robert Evans, Jimmy Holliday [bassus], el conjunto consigue la mejor de la sonoridad british, esto es técnica impecable, afinación perfecta, balance impresionante, inteligibilidad de líneas asombrosa, pero además una carga expresiva que no es común escuchar en todos los conjuntos británicos. La delicadeza etérea de las sopranos, el compacto sonidos de la línea de alto –gran empaste teniendo en cuenta que se mezclan una mezzosoprano y un contratenor–, la brillantez del tenor y la contundencia del bajo –a veces con un vibrato y una sonoridad menos delicada de lo que sería deseable– construyen un todo absolutamente deslumbrante. Fantástico el trabajo en su estreno sin la dirección de su habitual director y fundador, Michael Noone, quien sí firma unas breves y algo básicas –aunque con algún punto de sumo interés– notas críticas.

     Sin duda alguna un disco para celebrar, especialmente porque supone un magnífico ejemplo de cuan juntas pueden y deben trabajar la musicología y las praxis performativa. Extraordinario trabajo, que bien merece nuestra mención y agradecimiento, por parte de varios jóvenes musicólogos españoles que han trabajado y preparado algunas de las ediciones: Nancho Álvarez [motetes de Morales], Manuel del Sol [lamentación de Morales] y Jorge Martín [motetes de Tejeda], consiguiendo que la esperanza en el trabajo sobre el Renacimiento español siga muy viva. Fantástico, por lo demás, el trabajo de sonido llevado a cabo por Neil Hutchinson y Jonathan Stokes, además de la escrupulosa y fundamentada producción de Adrian Peacock. No dejen de adquirirlo, porque es un homenaje soberbio a la deliciosa producción vocal que durante los siglos XVI y buena parte del XVII muchos de los compositores españoles legó a la posteridad, y que poco a poco se van poniendo en el lugar que justamente les corresponde.

Publicado en Codalario el 27-XI-2014.

lunes, 5 de agosto de 2013

The Choir Project al día [05-VIII-2013]

Cristóbal de Morales [c. 1500-1553]: Magnificat primi toni à 4.
The Brabant Ensemble - Stephen Rice.
Spaniard Magnificat.

  Stephen Rice wrote about Morales' Magnificat:
"Writing in 1555, the Spanish theorist Juan Bermudo thus picked out the three leading musicians of his generation, born at or just before the turn of the sixteenth century. All three were known throughout Europe: the two Flemings, Adrian Willaert and Nicolas Gombert, were active at the basilica of St Mark in Venice and the court of Emperor Charles V respectively; Morales had spent a decade as a tenor singer in the Sistine Chapel choir before returning to his native Spain in 1545. In the remaining eight years of his life he had been chapel master at the primatial cathedral of Toledo, attached to the court of the Duke of Arcos, and finally maestro at the cathedral of Málaga. He was the first Spanish composer to achieve true international fame, and was described by Bermudo as the ‘light of Spain in music’.

  Partly as a result of the celebrity derived during his Roman sojourn, Morales has in modern times been the most widely acknowledged and performed composer of the mid-sixteenth century. His style would appear to have been influential on the youthful Giovanni Pierluigi da Palestrina; although Palestrina’s tenure as a singer in the Sistine Chapel began only after Morales’s death, the latter’s music was certainly in the repertoire of the Cappella Giulia (the choir of St Peter’s Basilica, which unlike the Sistine Chapel choir was largely staffed by native Italians and of which Palestrina was magister cantorum between 1551 and 1555). The dissemination of Morales’s music was extremely wide by the standards of his generation, his motets appearing in over thirty prints from 1535 to around 1570, as well as many manuscript collections.

  Morales’s output runs to over 220 works, of which all but a handful are sacred. Like most of his contemporaries, the motet is the dominant genre; twenty-three Masses are securely attributed to him, as compared with approximately 150 motets. Although Morales is relatively well represented in recordings, a few pieces have attracted the attention of performers at the expense of the majority of his output. This recording aims to begin filling that gap by presenting works which are so far underexposed, yet which are of high quality.

  The longest piece on the disc is the Magnificat primi toni, one of a set of eight covering the eight tones which Morales published in 1542. The Sistine Chapel choir, for whom they were presumably written, sang all twelve verses (including the Gloria Patri) of the canticle polyphonically, unlike the vast majority of cathedral and court establishments whose practice was to alternate plainsong and polyphonic verses. Indeed, Morales’s set of eight settings was later published in the more common format, with the odd and even verses separated. This, too, is the form in which the pieces are transmitted in the modern complete edition. Whilst it is by no means incorrect to perform these settings in alternatim form, as no doubt they would have been sung at many institutions, the overall musical sense is more coherent when they are heard complete: this is the first such recording of any of the settings. Despite the lack of plainsong verses, the chant melody is never absent from Morales’s Magnificats, being used in various ways in different verses. Most frequently it is heard as a lightly embellished cantus firmus, often in the tenor but elsewhere as well; at other times the melodic material is employed in imitation. The texture is for the most part four-voice, reducing to three upper voices for Et misericordia (‘And his mercy is upon them that fear him’) and three lower for Deposuit potentes (‘He has put down the mighty’). After a vigorous triple-time Gloria Patri the texture is expanded to six voices for the final verse, with one soprano and one alto taking the chant melody in canon at the lower fourth."

  In my opinion this Magnificat is simply superb; an fantastic example in the treatment of this type of work in Hispanic polyphony.
This isn't the best album recorded by this ensemble, anyway this is a good recording, dedicated to this wonderful Spaniard master. Highly recommended.

 

sábado, 4 de agosto de 2012

The Choir Project [04-VIII-2012]

Cristóbal de Morales (c.1500-1553): Zai. Candidiores -First Lamentation on Holy Saturday- a 5.
The Brabant Ensemble - Stephen Rice.
Jeremiae dixit.


    In words of the conductor and musicologist Stephen Rice:
"Polyphonic settings of the Lamentations of Jeremiah enjoyed considerable popularity in the sixteenth century, with a publication by the printer Ottaviano Petrucci (Venice, 1506) gathering together most of the earliest known examples. By the 1530s, Morales was following in a well-established tradition in composing Lamentations: along with his Sistine Chapel colleague Costanzo Festa he produced large numbers of settings, though these were not published until 1564, eleven years after Morales’s death. It is not known whether these settings entered the Sistine Chapel repertory, since an earlier version, composed by Carpentras (Elzéar Genet) appears to have been sung until the 1580s, being eventually replaced by that composed by Palestrina. The significance of the texts lies in their liturgical use as lessons in Matins of the Triduum Sacrum (Maundy Thursday, Good Friday, and Holy Saturday): whereas lessons would normally be intoned on a simple recitation formula, these are supplied with more elaborate plainsong. These ‘lamentation tones’ are often reflected in the polyphonic settings, including those of Morales.
Another unusual feature of Lamentation settings is the retention of the Hebrew initial letters to each verse. The Lamentations formed an acrostic poem, and the practice of Renaissance composers was to introduce each section with an extended, melismatic setting of the Hebrew letter. Together with the refrain 'Jerusalem, Jerusalem, turn to the Lord your God’ which ends each setting, these elements produce a highly meditative musical atmosphere, as the harrowing texts of Jeremiah’s poem are transformed into polyphony that alternates simple homophony with great elaboration. The three sections presented here are the third lesson on Good Friday (Coph. Vocavi), and the first and second on Holy Saturday (Zai. Candidiores and Nun. Vigilavit respectively); these liturgical designations ceased to apply after the promulgation of the Tridentine service books later in the century, however."

    The sensitivity with which the five voices crosses is really fascinating. Music that add you in a state of peace and quiet fascinating.
This performance is so sober and so British.
Anyway, for me this album, although it's good, is not one of the best recordings of this ensemble.
Anyway is a good way to get into the wonderful work of Cristóbal de Morales, "light of Spain in music".



jueves, 1 de marzo de 2012

"Pórtico de Zamora": programas de mano del siglo XXI (Qvarta pars)

   Esta es la última de las entradas que dedicaré a las vídeo-notas que el Festival "Pórtico de Zamora" ha creado, pues para la matinal del sábado -con el concierto de Andrés Cea Galán- no se ha preparado y la última de ellas se escapa un tanto de mi radio de interés directo. En ella se da cuenta, nada menos, de un concierto del que da envidia solo escuchar el los siguientes nombres: Cristóbal de Morales, Gabrieli Consort & Players, Paul McCreesh.

   Si bien este último año todo ha girado en torno a la figura del gran Victoria, tampoco es justo que descuidemos las otras grandes mentes creadoras de la música española en el Renacimiento. Sabemos que son varios los enormes polifonistas que desarrollaran su labor profesional en nuestras tierras. Este es el caso de Cristóbal de Morales, uno de los maestros que históricamente se ha visto, junto a Francisco Guerrero y el propio Tomás Luis de Victoria, como el tridente de la polifonía renacentista hispánica. Morales fue el primero de ellos, quien abrió el camino para todo lo que vendría después y que bien ganó esa descripción que formulara Juan Bermudo sobre él al "pintarlo" como "la luz de España en la música".

   Para honrar esta figura, el "Pórtico" nos propone un maravilloso programa compuesto por la que es, posiblemente, su obra más subyugante e importante, la Missa Pro defunctis a 5, pieza de 1544 y en la que se dobla la voz de altvs. Se completa el programa con otras piezas, como son la impresionate antifona Circumdederunt me a 5 y el psalmo Venite, exultemus Domino. Cierra el programa una pieza también española, pero no de Morales, sino de otro de los grandes talentos del Siglo de Oro, el ursaonense Alonso Lobo, del que nos ofrecen su emocionante y también fúnebre Versa est in luctum a 6, de 1602.

   Alberto Martín Márquez, quien dirige, programa y organiza el propio festival, realiza una magnífica disección del autor, el contexto, los antecedentes artísticos y el programa a interpretar; en unas notas que realmente resultan meridianamente claras y extraordinariamente interesantes y amenas. Un trabajo excelso.

   El Gabrieli Consort & Players y Paul McCreesh ya dieron buena cuenta de esta obra y su saber hacer sobre la misma en una maravillosa grabación de 1998, que supuse, sin ninguna duda, la mejor lectura de esta impresionante música -quizá junto a la vesión de Jordi Savall, muy distinta, por otra parte-, por lo que este concierto se presenta como una auténtica cita ineludible para todos aquellos apasionados de la polifonía renacentista y de la impresionante luz que proyectan las notas de nuestros compositores más importantes. Por mi parte, espero poder asisitir para poder disfrutar y emocionarme con ello y dedicarle a Alberto mi más sincera felicitación por duplicado: por su inefable esfuerzo y maravilloso trabajo realizado en el "Pórtico", pero también por tan excelentes notas. Se lo ha ganado.