jueves, 6 de febrero de 2014

Órgano 'alla...' [crítica, para Codalario, del disco que Riccado Bonci dedica al órgano inglés]

Órgano alla inglese.
Fantástico recorrido por este manuscrito londinense que recoge piezas de algunos de los organistas británicos más talentosos de la historia.

The John Reading Manuscripts of Dulwich College. Riccardo Bonci. Brilliant Classics, 2013. T.T.: 67’07. Obras de John Blow, John James, Maurice Green, John Stanley, Mr. Seedo, William Croft, John Barret y John Reading.


  John Reading [1685/86-1774], conocido por cualquier persona en el mundo por haber legado a la humanidad una de las obras navideñas más afamadas de la historia: Adeste fideles –al menos así se la atribuyó Vincent Novello– fue, además, uno de los organistas más dotados de su generación. Comenzó su carrera ya desde niño, siendo cantor del coro de la Chapel Royal, donde parece conoció a algunos de los talentos más inmensos que la música inglesa haya dado a la historia: John Blow y Henry Purcell. Posteriormente su carrera declinaría a lo organístico, ocupando así numerosos puestos de importancia: «Fellow Organist» en el Dulwich College, St. John Hackney, St. Mary Woolnoth y St. Dunstan’s in the West. Alumno de Blow y maestro de John Stanley, Reading recopiló bajo su nombre una de las colecciones organísticas más importantes de la historia de Inglaterra: los llamados Reading Manuscripts. En ella, amén de una serie de volúmenes dedicados a arreglos del compositor sobre temas populares, se encuentran unos pocos con música puramente destinada al órgano –los volúmenes 92a, 92b y 92d, que se conservan en el propio Dulwich College; escuela independiente, fundada en el suburbio londinese de Dulwich en 1619 por el actor isabelino Edward Alleyn–, junto a otros nueve volúmenes de diverso tipo. Señala el Dr. John Carnelley que la datación exacta de dicha colección es muy compleja, señalando un lapso temporal aproximado entre 1717-1734.

 En los Reading Manuscripts encontramos, pues, piezas dedicadas al órgano por algunos de los contemporáneos del maestro Reading, de las que aquí se graban algunas de ellas. Destaca entre los diversos géneros practicados en la época el Organ Voluntary, suerte de composición específicamente organística, que solía ser interpretada durante la celebración de algún oficio religioso. Alrededor de 1700 el género solía estructurarse en dos partes: I. introducción de tempo lento; y II. Movimiento de tempo más veloz, que en ocasiones podía ser fugado. Algunas veces podía adjuntarse algún movimiento más, pero no era lo habitual. El llamado Double Voluntary solía jugar al contraste entre los dos teclados, realizando partes solísticas destinadas a la parte aguda [treble] y la grave [bass]. Esto solía ser muy habitual en las obras del Renacimiento, encontrando en este disco un de los ejemplos más tardíos en el A [double] voluntary –que termina con un gran tutti– del propio Reading. Otro de los géneros cercanos es el Trumpet Voluntary, que pareció ser creado para imitar, al clave, los pasajes que las trompetas desarrollaban en algunas masques –mascaradas– y odas durante la Restauración inglesa. Otro de los aspectos fundamentales del género es la denominación como «primer» o «segundo» voluntary, con lo que se especificaba si la pieza en cuestión debía ser interpretada en la primera o segunda parte del oficio de turno –es decir, antes o después de la lectura, o por el contrario al final del oficio. Los del primer tipo –como destaca el Dr. Carnelley– solían comenzar con una breve y lenta introducción, la cual era seguida por un solo para el registro de trompeta, corneto o flauta, usando en ocasiones el juego de los ecos. El segundo tipo es bastante similar, aunque en este la sección final se componía de una fuga de corte más serio.

  En estos Reading Manuscripts se observan dos estilos de la composición para órgano del momento: I. Un estilo contrapuntístico más arcaico, proveniente del Barroco temprano, con elaboradas ornamentaciones; II. Otro estilo más luminoso, con texturas más diáfanas, característico de principios del XVIII. Representan así el cambio de tendencia evidente que en la música inglesa pudo atisbarse en este momento, con la contraposición estilística entre algunos de los compositores aquí representados, incluso observándose una contraposición dentro de un mismo autor, como en el caso de Reading, en el que podemos apreciar obras en ese estilo más arcaizantes, mientras otras son ya claros ejemplos del nuevo estilo. 

  Un disco en el que los John Blow, John James, Maurice Green, John Stanley, Mr. Seedo, William Croft y John Barret van desfilando de manera absolutamente deslumbrante. La música es un dechado de dominio técnico y exquisito gusto. Tremendamente británica en el aspecto de combinar refinamiento, delicadeza y elegancia extremas.

  Riccardo Bonci, quien en unas escuetas líneas explica que ha intentado aportar una nueva visión a este tipo de repertorio, poniendo énfasis en las posibles influencias de otras naciones que en cada una de las piezas se pudiera tener –en estilo francés e italiano–, es quien nos hace llegar tan excelsa composiciones. Si bien es necesario ser un gran conocedor del estilo organístico del momento y de los tres países para encontrar esos matices tan singulares, lo que podemos destacar es la brillantez de su interpretación: fantástico en la técnica, nos da además una muestra absoluta de colores y contrastes de todo tipo. Ayuda, por supuesto, el hecho de estar grabado en el fabuloso órgano George England [1760], sito en la Christ’s Chapel of God’s Gift, de Dulwich –afinado con el La a 430 Hz. 

  La registración y el delicioso sonido de este instrumento; además de la delicada y solvente interpretación del organista italiano y una toma sonora realmente admirable, ejemplar; amén de tratarse de un repertorio realmente hermoso y muy poco transitado, hacen de este un disco absolutamente recomendable para cualquiera que guste de la música para órgano, pero también para todo aquel con un mínimo de refinamiento auditivo. Y todo a un precio que parece mentira. Otro punto más para Brilliant Classics, que siguen demostrando que los discos de calidad están al alcance de cualquiera.

Publicado en Codalario el 29-I-2013.

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