lunes, 1 de agosto de 2011

... y la cithara calló

Fecha: 18 de julio de 2011. 20:30 horas.
Lugar: Iglesia de San Marcos, León.
Contexto: Segundo concierto de la VIII edición del ciclo El Camino en Castilla y León.
Programa: Versa est. Concierto escenificado.
Intérpretes: La Colombina. Carlos Pinedo (actor).


   Otro año más se presentaba en tierras castellano y leonesas ese ciclo que, a finales de julio, nos trae lo mejor de la música coral interpretada por algunos de los mejores conjuntos vocales del panorama mundial. En esta ocasión, y como no podía ser menos, el programa se centraba en la gran figura musical del Renacimiento hispánico, el gran Tomás Luis de Victoria, conmemorando así el 400 aniversario de la fecha de su marcha de este mundo.
La Fundación Siglo para las Artes de Castilla de Castilla y León, siempre preocupada por la cultura en la región, nos traía este año una propuesta algo distinta. Bajo la tutela de Soterraña Aguirre, encargada de la idea original, investigación y dirección de producción, y la dirección escénica de Ruth Rivera, con texto de Alberto Conejero, se nos presentó un concierto escenificado, protagonizado por el actor Carlos Pinedo. La Dra. Aguirre, profesora de Musicología en la Universidad de Valladolid, nos transportó a tiempos de Victoria, quien era representado en todo momento por el actor, y nos iba desgranando momentos importantes en la vida del genio abulense. Se nos presentó un Victoria enérgico, vital y enomorado por la música, entregado a ella, pero también a Dios, al que quería honrar de la más manera más humilde a través de su trabajo. Una visión muy religiosa y devota del autor, quizá no muy compartida por algunos investigadores hoy día.

   Por medio de una decoración limitada a un par de sillas -preciosos ejemplares, por cierto- y una enorme capa de color grana, que pasó de los hombros de nuestro Victoria al suelo de la iglesia, como si de una especie de escenario se tratase, y la presencia de las cantores de La Colombina, que interactuaban en ocasiones con el actor, se fue desarrollando la escena, como una correlación de escenas vitales que pasaban a ser desarrolladas por los fragmentos musicales correspondientes. La impresionante Iglesia de San Marcos hizo el resto. La Dra. Aguirre y el conjunto seleccionaron varias piezas que mostraran de la manera más amplia posible el desarrollo vital y musical del abulense, tanto en su estancia romana, como en sus últimos 25 años en la capital del reino. Así se interpretaron motetes, como O quam gloriosum a 4, Vidi speciosam a 6, O vos omnes a 4, Super flumina Babylonis a 8, fragmentos de misas, como el Kyrie de la Missa Ave maris stella a 4, o el Gloria de la Missa Pro Victoria a 9, así como el responsorio Caligaverunt oculi mei a 4, de su Officium Hebdomadae Sanctae y dos fragmentos de su Officium Defunctorum a 6: Taedet animam meam a 4 y Versa est in luctum.

   La Colombina, que amplió su cuarteto habitual, compuesto por Raquel Andueza, José Hernández, Josep benet y Josep Cabré, con las voces de la mezzo Marta Infante y el tenor Víctor Sordo, así como el concurso del organista Daniel Oyarzábal, nos mostró unas lecturas límpidas, con claridad de líneas y ciertamente expresivas, alejadas de ese sonido tan brillante a los que el Victoria inglés nos tiene acostumbrados. Con una afinación realmente pulcra, se echó en falta ciertos momentos de calidad vocal más refinada. A los Josep los años se les nota considerablemente y el avanzado estado de gestación en el que se encontraba Marta Infante le otorgó no pocos problemas con el fiato. Sin embargo, tampoco fueron problemas que desmerecieran la actuación, entre otras cosas porque fueron sobradamente cubiertos por la excelsa actuación de José Hernández y Raquel Andueza, quien continúa en un estado de gracia permanente, que afortunadamente no presenta atisbos de encontrar su ocaso con prontitud. Eligiron unas versiones curiosas para algunas piezas, como en el salmo Super flumina Babylonis a 8, normalmente con la disposición de cantvs, altvs, tenor, bassvs / altvs, tenor I, tenor II, bassvs, y que aquí fue interpretado utilzando las dos voces femeninas del primer coro acompañadas por el órgano, encargado de realizar las dos voces restantes, mientras que el otro coro mantenía su disposición habitual; también encontramos otro ejemplo en su lectura del Gloria de la Missa Pro Victoria a 9, dispuesta para cantvs I, cantvs II, altvs I, tenor I, bassvs I / cantvs III, altvs II, tenor II, bassvs II y órgano, que pasó a ser interpretada a seis partes (SSATTB) con el resto de voces interpretadas por el órgano. Son versiones que funcionan, indudablemente, aunque personalmente prefiero la opción habitual, si bien no es improbable que el propio Victoria se viera forzado a utilizar distintas plantillas en realción a la disponibilidad de sus medios.
Una interpretación notable, con momento realmente muy buenos, como el Vidi speciosam a 6, o los subyugantes Taedet animam meam a 4 y Versa est in luctum a 6 -cuyo texto sigue emocionándome en cada lectura-.
Se completó el programa con algunos interludios organísticos del gran Antonio de Cabezón, maravillosamente interpratdos por Oyarzábal, y el impresionante motete a 6 Iubilate Deo omnis terra, de Cristóbal de Morales. 

   Un concierto muy interesante, distinto -lo cual ya es decir mucho-, con la actuación magistral del actor y La Colombina como nos tiene acostumbrados, con esa particular visión más hispánica del abulense. A pesar de todo, el que firma sigue prefiriendo las versiones inglesas para la música de nuestro gran genio. Lo que sí quedó patente, una vez más, es el enorme talento y la grandeza creadora de este maestro de nuestro Siglo de oro, al que habrá que seguir alabando y venerando al menos otros cuatrocientos años más.



Tomás Luis de Victoria (1548-1611): Officium Hebdomadae Sanctae, Caligaverunt oculi mei a 4
Álbum: Offcium Hebdomadae Sanctae
La Colombina - Josep Cabré
Glossa (Los Siglos de Oro) 2005


lunes, 25 de julio de 2011

En defensa del canto

   Resulta curioso observar el siguiente texto, pues en él podemos encontrar una clara y decidida defensa del canto, una oda a la voz humana como un instrumento sin igual, como una invocación, una invitación a cantar y a hacerlo solo, pero también en conjunto, una manera maravillosa de sentir la música en el propio ser.

   William Byrd dedicó buena parte de su vida a la composición de música vocal, coral, y a pesar de que también dedicó tiempo a la creación de música para diversos instrumentos, su carácter provocal queda claramente patente en el texto del que hablamos. Se trata del prólogo perteneciente a su colección de música intitulada Psalms, Sonnets and Songs of Sadness and Pietie, publicada en 1588, y es el siguiente:

Reasons, briefly set down by the Autor, to persuade everyone to learn to sing.

First, it is a knowledge easily taught, and quickly learned, where there is a good master,
and an apt scholar.
1. The exercise of singing is delightful to Nature, and good to preserve the health of Man.
2. It does strengthen all parts of the breast, and does open the pipes.
3. It is a singularly good remedy for stuttering and stammering in the speech.
4. It is the best means to procure perfect pronunciation, and to make a good Orator.
5. It is the only way to know where Nature has bestowed the benefit of a good voice:
which gift is so rare, as there is not one among a thousand that has it: and, in many,
that excellent gift is lost, because they want Art to express Nature.
6. There is not any Music of Instruments whatsoever, comparable to that which is made
of the voices of Men, where the voices are good, and the same well sorted and ordered.
7 The better the voice is, the meeter it is to honour and serve God therewith:
and the voice of man is chiefly to be employed to that end.

Omnis spiritus laudet Dominum.

Since singing is so good a thing,
I wish all men would learn to sing.

*************************************************************************
Razones, sucintamente expuestas por el autor, para persuadir a todos a aprender a cantar*.

En primer lugar, donde hay un buen maestro y un alumno con talento, es un conocimiento fácil de enseñar y rápido de adquirir.

1. La práctica del canto agrada a la Naturaleza y es buena para mantener la salud del Hombre.
2. Refuerza todo el pecho y abre los conductos.
3. Es un remedio particularmente recomendado contra el tartamudeo.
4. Es el mejor medio para perfeccionar la pronunciación y llegar a ser un buen orador.
5. Es la única forma de averiguar dónde ha otorgado la Naturaleza una buena voz, un don tan infrecuente que es posible no encontrar una persona entre mil que lo posea y en muchas ese maravilloso don se pierde porque les falta el Arte para expresar la Naturaleza.
6. No existe ni un solo instrumento musical comparable al que componen las voces humanas cuando las voces son buenas, están bien escogidas y ordenadas.
7. Cuanto mejor sea la voz, más apropiado es honrar y servir a Dios con ella. Siendo éste el fin primordial con el que la voz humana se debe emplear.

Omnis spiritus laudet Dominum

El canto es cosa tan buena,
que ojalá todo el mundo aprendiera.


   Teniendo como referencia esta defensa del instrumento más humano, uno puede entender todo lo que le sobreviene cuando escucha la música del maestro inglés, para el que escribe, el mejor compositor inglés de la historia, un maestro del tratamiento melódico, de la textura vocal, de la expresividad de lo emotivo a través de lo vocal. Un genio absoluto de la polifonía vocal, que nos legó algunas de las piezas más impresionantes que se hayan creado jamás, como queda buena constancia de ello aquí, por ejemplo. Así pues, ¡larga vida a la voz, larga vida a Byrd!

* Traducción extraída del Foro de Fecorem.

miércoles, 20 de julio de 2011

400 años no son nada

   No debe quedar persona relacionada, de manera más o menos intensa, con el mundo de la música mal llamada clásica, que no sepa, a estas alturas de la partitura en la que nos encontramos, que en este 2011 se cumplen 400 años desde que nos dejara, aquel 26 de agosto, el gran maestro abulense, romano y madrileño, de nombre Tomás Luis de Victoria y con la siguiente firma:

   Siendo, para la inmensa mayoría, el mejor compositor español de toda la historia -aunque quedan que prefieren a los Falla, Granados o Albéniz-, los fastos dedicados a esta efeméride están siendo numerosos, importantes y de total interés.

   Ya es bien conocida la serie de diez discos que Michael Noone y su Ensemble Plus Ultra le han dedicado a la producción madrileña, es decir, de sus últimos 25 años, del genio de Ávila, y que acaban de concluir hace escasas semanas con la salida al mercado de los dos últimos volúmenes.


   Pero eso solo fue un exquisito avance, pues el CNDM (Centro Nacional de Difusión Musical) -dependiente del Ministerio de Cultura- tiene preparada, para el comienzo del próximo curso y una vez pasado el verano, una intensa y excelente programación, intitulada Victoria 400, que nos traerá lo más granado del mundo de la interpretación vocal, en la que será una revisión muy amplia de la obra de nuestro querido genio. Una serie muy amplia de conciertos, en la que podremos escuchar buena parte de su obra, interpretada por algunos de los conjuntos más selectos de mundo e la interpretación renacentista, como Gabrieli Consort, La Colombina, Musica Ficta, The Sixteen, The Hilliard Ensemble o el propio Ensemble Plus Ultra, conciertos que visitarán varias de las provincias españolas, como Madrid, Ávila, Cuenca, Zamora, Úbeda y, de especial manera, León, que se convertirá en el centro de las miradas con un gran número de conciertos, así como un congreso internacional dedicado a la figura del abulense y un curso de interpretación de la obra de Victoria, impartido por el propio Michael Noone.
Aquí, toda la información acerca de este prometedora programación.

   Del mismo modo, Internet se ha volcado siempre con la figura de Victoria, pero en este año mucho más y son varios los sitios que nos encontramos de interés. La página, ya famosa, dedicada al compositor, está renovando su diseño y sigue manteniendo su calidad e interés de siempre.
Se ha creado un blog, dedicado a esta efeméride, "regentado" con sapiencia por Ana Mª. Sabe Andreu, autora de un intereante libro titulado Tomás Luis de Victoria, pasión por la música, en el que se van dando buena cuenta de los acts preparados en este año.

   Además, son varios ya los cursos y festivales que están dedicando sus programaciones a esta figura, como el que La Colombina está dedicando, en una gira de conciertos por Castilla y León, a uno de los cuales pude asistir en la Iglesia de San Marcos de León el pasado lunes, y que será motivo de una entrada en las próximas horas.

   Disfrutemos, pues, de este gran año, que promete momentos maravillosos e inolvidables, porque realmente, el genio creador de Victoria así lo merece.


sábado, 16 de julio de 2011

Un viaje por los órganos históricos

El Arte de Tañer.
Música antigua para óraganos positivos.

1. Pavana con su glosa - España siglo XVI, Antonio de Cabezón
  2. Ya no quiero tener fe - España siglo XVI, Juan del Encina
  3. El aire se serena (recitado) - España siglo XVI, Fray Luis de León
  4. Tres claúsulas, España siglo XVI, Tomás de Santa María
  5. No me digays Madre (dos versiones), España siglo XVI, Francisco Salinas
  6. Prelude du cinqueme ton, Francia siglo XVII, Guilliaume-Gabriel Nivers
  7. Rind nu op i Jesu navn, España siglo XVII, Anon.
  8. Haec Dies,Francia siglo XIII., Magister Leoninus
  9. Salve Regina, Alemania, siglo XVI., Anon.
  10. Suite Pastoral, Bélgica siglo XVI Tielmann Susato
  11. Para quien creí yo cabellos, España siglo XVI, Antonio de Cabezón
  12. Mortal tristura, España siglo XVI, Juan del Encina
  13. Duuinsela, España siglo XVI, Antonio Cabezón
  14. Todo el mundo en general, España siglo XVII, Francisco Correa de Arauxo

Poul Udbye Pock-Steen
PARLA son 2009
51'27

   Bajo el sugerente título de El Arte de Tañer, el organista danés -de largo y complicado nombre- Poul Udbye Pock-Steen, miembro del conjunto Via Artis Konsort, transita y nos lleva consigo de viaje por algunos de los momentos  organísticos más importantes en la Europa del XVI, sobre todo, aunque no exclusivamente, un viaje por algunos de los compositores que mejor y de manera más profusa trataron el órgano como ese gran instrumento que es.
   Paseamos por Bélgica, Italia, Francia y Alemania, pero sobre todo por España, con ese gran referente que fue Antonio de Cabezón, así como Francisco Correa de Arauxo, Francisco Salinas y Tomás de Santa María, autor este algo más desconocido pero de gran importancia.
   Se nos regala la sonoridad de tres órganos, uno renacentista, sito en la Capilla de la Reina Dorothea del Castillo de Soenderborg, en Dinamarca, y los dos positivos renacentistas que se encuentran en la Catedral Vieja de Salamanca. Lamentablemente, no se especifica en que momento suena cada cual. Son órganos de bello  y cuidado sonido, muy apropiado para este tipo de obras.

   Nos encontramos ante música organísitica de primer nivel, con alguna incursión en repertorio medieval, un toque barroco e inluso una composicón propia del intérprete. Pock-Steen se decanta por tempi muy sosegados, calmados y apacibles, entre los que se incluyen ciertos momentos con ruidos de pájaros -francamente evocadores-, alguna campana, e incluso algunos toques interpretados con flauta de tres orificios y tamboril, también suponemos que por el propio organista, pues tampoco se especifica. Unas lecturas lentas, pero no por ello cansinas, sino comedidas y aterciopeladas.

   La presentación del disco, parece que el primer lanzamiento del conjunto con este sello -con el que ya preparan nuevos lanzamientos-, es sencilla, pero no por ello menos hermosa. Con unas ilustraciones escasas pero francamente bellas. La información aparecida es muy básica, sin embargo se nos remite a las siguientes páginas con el fin de poder ampliarla: la propia del conjunto -enlazada más arriba-, otra en la que no parece mucha información (www.musica.nu) y la del sello -de cosecha propia-, que puede tener cosas de interés: parla son. Un apunte, eso sí, el sistema de recogida del disco en la caja resulta bastante incómodo y peligroso para el devenir del cedé en años, pues lo puede dañar con facilidad.

   Nos encontramos, pues, ante un disco de órgano renacentista -que se agradece enormemente, ante la poca atención que se le da en detrimento del órgano barroco-, de escucha fluída, nada estresante ni pesada, estupenda para momentos de reflexión, en la que tenemos algunos de los momentos más monumentales para órgano que se hayan compuesto jamás, como la Pavana con su glosa, de Antonio de Cabezón, o Todo el mundo en general, de Francisco Correa de Arauxo.



Antonio de Cabezón (1510-1556): Pavana con su glosa


Francisco Correa de Arauxo (1584-1654): Todo el mundo en general

viernes, 15 de julio de 2011

Regresa "doblebarra"

El verano nos trae tiempo -al que puede, claro- para dedicarlo a las cosas que nos interesan de verdad y a las que no podamos atender como debemos durante el resto del año, por ello, uno aprovecha para leer cosas que tenía desatendidas, realizar actividades que no suele practicar y, sobre todo y en mi caso, escuchar todos aquellos discos que tenían audición pendiente y que se van acumulando a lo largo del año.

Por todo esto, y con energía y fuerzas renovadas, regresa por fin doblebarra, ahora que ya dipongo de tiempo para ello.

Mañana mismo la primera entrega, con un disco de órgano que tenía pendiente de comentar.

¡Feliz regreso!

viernes, 31 de diciembre de 2010

Un feliz y musical 2011

Vengo por aquí tan solo con la intención de desearos a todos, con todo el cariño, un magnífico comienzo de nuevo año y de década.

Quiero agradeceros el apoyo que se ha demostrado por este sitio y aplaudir vuestra honestidad y fidelidad para con mis líneas.

Y como nuevo año siempre conlleva nuevas metas, objetivos y tareas, uno de mis propósitos para este que empieza será, si el tiempo me lo permite, dedicarle más tiempo a este blog y contaros mi visión del mundo que me apasiona y al que me dedico.
Así pues, mucha felicidad para todos y mucha, mucha, mucha música, que nos rodee constantemente y siga regalándonos todo sin pedir nada a cambio, como siempre hace. Que en este nuevo año se valore más la música como arte unificador, puro, sensible y honesto, y a la gente que dedica su tiempo a honrarla con la mejor de las intenciones. Que cada día podamos seguir aprendiendo un poco más de ella y la sensibilidad y la emoción nos siga acompañando para saber apreciarla como merece.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Semper lux


Ya se ha comentado, en una entrada de este mismo blog, la importancia capital de Eric Whitacre en el panorama coral mundial.
Whitacre, por su fantástica música y su buen hacer en las relaciones sociales vía Internet, siempre esté de moda, pero en estos días lo está un poco más, si cabe, pues se anuncia la salida de su flamente nuevo disco -que tiene prevista su salida al mercado el próximo 18 de octubre-.
¿Qué tiene este de especial? Pues bien, a pesar de que la obra de Whitacre ha sido grabada en decenas de ocasiones, aunque se trate de una o dos piezas en un disco de tal o cual coro, y de que ya cuenta con varios discos monográficos -algunos de importancia mayúscula-, este tiene algo diferente y que lo hace único y no es otra cosa que en este Light & Gold -clara referencia en el título a su pieza Lux Aurumque-, Whitacre se pone por primera vez al frente de un conjunto para grabar y dirigir, él mismo, su música.


En otras ocasiones ya había asistido a grabaciones y actuado como asesor musical en ellas-quién mejor que el propio autor para asesorar a un intérprete-, pero en esta ocasión ha seleccionado dos conjuntos vocales, unidos para la ocasión, como son The Eric Whitacre Singers -coro creado ex profeso y del que habrá que esperar una larga trayectoria- y Laudibus -coro de jóvenes talentos, integrado dentro del sistema National Youth Choirs Great Britain- y la participación sorpresa de algunos amigos, como el prestigioso ensemble vocal The King's Singers.
Para la ocasión se han seleccionado algunas de las más caracterísiticas y conocidas piezas del estadounidense, tales como Sleep, Water Night, Lux Aurumque, Leonardo Dreams of His Flying Machine, A Boy and a Girl, así como otras menos conocidas y primeras grabaciones mundiales, como The Stolen Child o Nox Aurumque -una de sus últimas composiciones-.
Se echan de menos auténticas obras maestras como Cloudburst o When David Heard -para el que firma, uno de los monumentos corales más fascinantes de la historia-, pero estas son las cosas que tiene el contar con un minutaje limitado.

Realmente este lanzamiento ha creado una gran expectación, la que, teniendo en cuenta lo extraordinario de la música, la solvencia de los intérpretes y a tenor de algunos pequeños fragmentos ya escuchados, no tiene pinta de defraudar.




miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un abulense en Madrid (prima pars)



Victoria 1. Pro Victoria
Tomás Luis de Victoria (1548-1611)

1. Sequentia: Veni, Sancte Spiritus

Missa Pro
Victoria
2. Kyrie
3. Gloria
4. Credo
5. Sanctus & Benedictus
6. Agnus Dei

7. Psalmo: Super flumina Babylonis

Missa pro Defunctis
8. Introitus
9. Kyrie
10. Graduale
11 Offertorium
12. Sanctus & Benedictus
13. Agnus Dei
14. Communio
15. Responsorium: Libera me
16. Responsorium: Peccantem me quotidie
17. Responsorium: Credo quod Redemptor

Ensemble Plus Ultra - Michael Noone
Archiv Produktion (Los Siglos de Oro) 2008
77'20


Cuando en 1587, Tomé Luis de Victoria -abulense universal y probablemente el mejor compositor español de todos los tiempos- regresa a Madrid -tras pasar 20 años en Roma, donde estudió (muy posiblemente a las órdenes del gran Palestrina) y ejerció como profesor en el Collegium Germanicum, donde posteriormente sería nombrado maestro di cappella, sucediendo en el cargo al propio Palestrina (algunos señalan que propuesto por el propio maestro)-, ya había vivido gran parte de su vida y había creado ya una importante parte de su corpus compositivo, sin embargo, lejos de acomodarse, el maestro, que en Madrid ostentó el cargo de capellán y maestro de coro del Real Convento de las Clarisas Descalzas, siguió creando y editando diversas publicaciones de sus obras sacras -no compuso música profana, recordemos-.
De esta manera, el período madrileño de Victoria es uno de los más prolíficos e importantes de su vida, pero quizá el menos atendido por los intérpretes a lo largo de los años. De ahí que el Ensemble Plus Ultra y su director Michael Noone, con el patrocinio y auspicio de la Fundación Caja Madrid, por medio de su serie discográfica Los Siglos de Oro, y la edición por parte del archiconocido sello Archiv Produktion, se hayan planteado este serie de diez discos en la que dar buena cuenta de ese período madrileño de Victoria, así como la publicación de algunas obras de otros períodos, pero que no han sido registradas con anterioridad, del mismo modo que algunas ediciones revisadas con posterioridad y de singularidad importante.

De esta manera, el EPU ha dedicado cerca de 60 días, entre 2008 y 2009, para grabar los diez discos, que están siendo editados regularmente desde 2008 y que terminarán en 2011, aprovechando la efeméride victoriana y el 10º aniversario de la creación de este conjunto inglés. En esos diez cedés, se dará buena cuenta de una 90 piezas del catálogo del genio, en las que han participado 42 músicos, entre los componentes del propio conjunto, asi como otros invitados, como el organista español Andrés Cea, el conjunto de ministriles His Majestys Sagbutts and Cornetts o el conjunto de canto llano español Schola Antiqua, que dirige Juan Carlos Asensio.
Los discos han sido grabados entre España -Iglesia de San Pedro, Tordesillas, la Colegiata de San Pedro, Lerma (sí, la misma donde el Gabrieli Consort grabara este magnífico disco); ambas con importantes órganos históricos- e Inglaterra -St. Georges's Church, Chesterton, Cambridge y St. Judes-on-the-hill, Londres-.

Para el estreno de esta serie se han grabado dos misas del abulense y algunas obras sueltas.
En este primer volumen se observa claramente la evolución compositiva del maestro y se muestra un tanto el camino por el que va a transcurrir esta serie.
De la colección de piezas de 1598, pero publicadas en 1600:

Thomae Ludovici De Victoria.
Abulensis
Sacrae Caesare Maiestatis Capellani
Missae, Magnificat, Motecta, Psalmi, et alia quam plurima.
Quae partim Octonis, alia Nonis, alia Duodenis
vocibus concinuntur.
[haec omnia sunt in hoc libro
ad pulsandum in organis.] Permissu superiorum,
Matriti
Ex Typografia Regia
anno M. DC.
 
Apud Ioannem Flandrum.
MDC.

se han seleccionado la secuencia Veni, Sancte Spiritus, que en realidad es más un motete que una secuencia y que está compuesto a 8 partes en doble coro, en estilo claramente jubiloso; la Missa pro Victoria, una misa de batalla -"que dio gran gusto al Rey nuestro señor" (Felipe III, se entiende)- a 9 partes (svperivs, svperivs, svperivs, altvs, altvs, tenor, tenor, bassvs, bassvs), también en doble coro (SSATB/SATB), y que Victoria compuso sobre la célebre La Guerre, de Clément Janequin. Se trata de una obra curiosa, pues es la única que Victoria diseña a 9 partes y además consta de órgano que acompaña al primer coro. En ella encontramos, además, gran variedad en el tratamiento de las líneas, así podemos encontrar estilo imitativo, homofonía, reducciones de líneas. La tercera pieza de 1600, aunque reeditada, pues fue compuesta en 1573, es el salmo Super flumina Babylonis, una pieza de carácter festivo, aunque melancólico, y que está compuesta a 8 partes en doble coro. En ella también encontramos más un motete que un salmo y el abulense nos presenta dos coros a 4 partes, pero desiguales (SSAB/SATB), en un estilo más arcaico, alejado de los adornos barrocos.

De su colección de 1583:

Thomae Ludovico
A Victoria Abulensis
Missarum Libri Duo
Quae Partim Quaternis. Partim
Quinis. Partim Senis.
Concinuntur Vocibus
Ad Philippum secundum Hispaniarum Regem Catholicum.
Romae
Ex Typografia Dominici Basae.
MDLXXXIII
Cum Licentia superiorum.

Romae
Apud Alexandrum Gardanum MDLXXXIII.

su Missa pro Defunctis, una obra muchos menos conocida que la de 1605 y que fue compuesta a 4 partes.
Reeditada en 1592, añadiéndole los responsorios Peccantem me quotidie -este a 5 partes- y Credo quod Redemptor en su colección:

Thomae Ludovici
De Victoria
Abulensis
Missae, quattuor, quinque, sex, et octo vocibus conci-
nendae, una cum Antiphonis, Asperges, et Vi-
di aquam totius anni.
Liber secundus.
Superiorum Permissu.
Romae,
Ex Typografia Ascanij Donangeli. M. D. XCII.
Apud Franciscum Coattinum.
 
Romae,
Apud Francismum Coattinum.
MDXCII.


es la que se nos presenta en esta grabación.
Una obra maestra a todas luces, en la que encontramos claras referencias en su obra de 1605 -compuesta a 6 partes, pero en la que se utilizan las mismas melodías gregorianas-, aunque no pueda hablarse de que esta de 1605 sea una mera reelaboración de la 1583.

Las versiones que nos ofrece el Ensemble Plus Ultra son íntimas, elegantes y bastante expresivas. Utilizando un grupo vocal de dos sopranos, tres altos, tres tenores y dos bajos, además del órgano obbligato en la misa, así como un grupo de ministriles, compuesto por tres cornetti y dos sacabuches, nos presentan unas lecturas bastante vivas en cuanto a la elección del tempo y con una claridad de líneas realmente soberbia. La calidad vocal exhibida es muy alta en todas las líneas, excepción hecha del bajo, en la que nos encontramos con un timbre y gusto muy dudosos en ciertos momentos, lo que a uno le hace plantearse cómo es posible que a un director de la talla de Noone se le haya pasado un color semejante o haya decidido permitirlo. El resto de voces rinden a un nivel realmente muy alto, destacando el gusto de sopranos y tenores y el bello color de la línea de altos, con la magnífica Clare Wilkinson entre ellos.
Noone dirige con solvencia y demuestra porqué es considerado como uno de los mayores especialistas en polifonía renacentistas española.

Por lo demás, se nos ofrece una presentación bastante cuidada -muy en la línea de los discos de la serie Los Siglos de Oro aparecidos en Glossa en su momento-, aunque con unas portadas un tanto desconcertantes, y una notas al programa, firmadas por Alfonso de Vicente, totalmente esclarecedoras y muy interesantes.

Un buen comienzo para una serie que promete, pero de la que no puedo dejar de hablar sin mencionar, con asombroy un toque de indignación, lo pésimo de su publicitación y presencia en tiendas. Uno no acaba de entender como un proyecto de esta magnitud y que viene a cubrir un hueco tan amplio, una vez comenzado, apenas es anunciado y se encuentra rodeado de tanto misterio. ¡Señores, denle la importancia que merece!



Missa pro defunctis a 4: Introitus


Super flumina Babylonis a 8

viernes, 17 de septiembre de 2010

Puro sonido "british"



Heavenly Harmonies
Thomas Tallis (c.1505-1585) & William Byrd (c.1540-1623)
  1. Tallis: Why fumth' in fight
  2. Byrd: Vigilate
  3. Tallis: E'en like the hunted hind
  4. Byrd: Ne irascaris Domine
  5. Tallis: Let God arise
  6. Byrd: Exsurge, Domine
  7. Tallis: Expend, O Lord
  8. Byrd: Infelix Ego
  9. Tallis: God grant with grace
  10. Byrd: Laetentur coeli
  11. Tallis: Man blest no doubt
  12. Byrd: Quis est homo
    Byrd: Mass Propers for Pentecost
  13. Introit: Spiritus Domini
  14. Offertory: Confirma hoc Deus
  15. Communion: Factus est repente
  16. Tallis: Why brag'st in malice
  17. Byrd: Tribulationes civitatum
  18. Tallis: O come in one
  19. Byrd: Laudibus in sanctis

    Stile Antico

    Harmonia Mundi (Production USA) 2008

    78'51


Con el sugerente y muy adecuado título de Heavenly Harmonies, Stile Antico presentaba su segundo disco. Un segundo disco que hacía presagiar muchas cosas, como así ha sucedido a posteriori. Como ingleses, el repertorio de Tallis y Byrd lo asumen como propio y realmente se les adecúa a la perfección.
Manteniendo su estructura natural de tres cantores por parte -a excepción de la adición de una soprano más en las pistas 14-16 y 20 y de los bajos, con cuatro cantores, dividos en dos bajos-barítonos y dos bajos puros- nos acercan piezas a cuatro voces del maestro Tallis, en concreto sus 9 Psalms Tunes for Archbishop Parker's Psalter. Son piezas que Tallis compusiera a cuatro partes y que poseen un marcado carácter homofónico y muy austero, al estilo de los Anthems de tradición anglicana. Son piezas cantadas en lengua vernácula y que Tallis dedicara al nuevo psalterio del Arzobispo Matthew Parker en 1567. A pesar de su modestia compositiva, Tallis no deja de sorprendernos con ciertas audacias y un lenguaje bastante avanzado, como puede comprobarse en su God grant with grace, por ejemplo.

El grueso del disco lo componen piezas latinas del otro gran genio de la Inglaterra renacentista, William Byrd. De él se nos ofrecen piezas extraídas de sus Cantiones Sacrae I, de 1589 -sobre todo-, Cantiones Sacrae II, de 1591 y Gradualia II, de 1607.
Los motetes latinos de Byrd son de una maestría compositiva realmente elevadísima y en pocas obras de otros maestros de la época encontramos algo parecido. Compuestos en su inmensa mayoría a cinco partes y con una estructura de líneas bastante variada -aunque nos encontremos con que la distribución: svperivs, altvs, tenor, tenor, bassvs, suele ser usada con mayor asiduidad-, Byrd despacha textos de interesante factura -alguno de ellos de excelente calidad literaria, me atrevería a decir- de una manera exquisita. Un claro ejemplo de ello lo encontramos en el melancólico y glorioso Ne irascaris Domine a 5.
Resulta admirable comprobar el inmenso talento con el que Byrd musicaliza los diveros textos latinos y de qué manera va adecuando el cariz de la pieza a la exigencias textuales. De esta manera tenemos, por un lado, exultantes piezas como el Vigilate a 5, Luadibus in sanctis a 5 y el Exsurge Domine a 5, mientras que del otro lado nos encontramos con piezas de carácter más íntimo y quejumbroso, tales como Infelix ego a 6 o el propio Ne irascaris ya nombrado.

Destacar a estas alturas la absoluta genialidad de estos dos maestros resultaría, casi por completo, innecesaria, del mismo modo que lo haría el explicar porqué Stile Antico se ha convertido en tan poco tiempo en uno de los conjuntos punteros en la interpretación de la polifonía del Renacimiento. Escuchando este disco, todo tipo de dudas quedarán resueltas.
La claridad de líneas, la enorme calidad técnica y el conocimiento estilístico serían suficiente para alzarlos entre los mejores, pero es que además debemos sumarle la increíble hondura y expresividad con la que interpretan las piezas. Su sonido es british, sin duda, pero van un paso más allá, y esa frialdad que a veces se achaca a esos conjuntos británicos, excelentes técnicamente, pero a veces supuestamente superficiales, queda aquí absolutamente erradicada de cuajo.
Realmente no deja de sorprender la gran madurez vocal e interpretativa que demuestra este conjunto, más teniendo en cuenta la juventud de sus componentes, que en la grabación de este disco rondaba una media de tan sólo 25 años.

En definitiva, un disco absolutamente maravilloso, que no defrauda y que en opinión de este apasionado "byrdiano" contiene el mejor Byrd que jamás haya escuchado y uno de los mejores momentos discográficos que sus oídos hayan percibido, en el impresionante, hermoso por demás y subyugante Ne irascaris -y eso quiere decir mucho, créanme-.



William Byrd: Vigilate a 5


William Byrd: Ne irascaris Domine a 5

martes, 14 de septiembre de 2010

Ingleses x ingleses


Con el comienzo del nuevo curso son muchas las discográficas que aprovechan para anunciar nuevos lanzamientos, de los que podemos denominar de importancia alta.
Me llaman poderosamente la atención, de entre los muchos, los siguientes, dedicados por entero a música inglesa e interpretados, del mismo modo, por conjuntos ingleses.

El primero de ellos -anunciado para el 20 de septiembre- viene de la mano del joven, laureado y por mí ya alabado conjunto Stile Antico, quienes bajo el título de Puer natus est, nos traen un disco dedicado, de manera mayoritaria, a la Missa Puer natus est, de Thomas Tallis, que el británico compusiera sobre el canto llano homónimo, y que nos presenta una singular estructura a siete partes, en la que todas las voces están repetidas a excepción de la de tenor.
Como complemento a la obra principal del cedé nos encontramos con piezas de otros maestros ingleses, como William Byrd, de quien se nos ofrecen varios motetes procedentes de su Gradualia I, de 1605; y otros motetes de John Taverner, John Sheppard y el propio Tallis, así como el Magnificat de Robert White. Como regalo para los compradores, parece que el disco consta de un bonus track en el que se interpreta una obra jamás grabada con anterioridad.
Un disco grabado en enero de 2010 y que nos sigue demostrando que estos jóvenes se están tornando como unos verdaderos especialistas en la música de la era Tudor.

El segundo de ellos, que también tiene como estrellas principales a los dos grandes talentos del Renacimiento inglés, viene de las voces del, también joven en cuanto a su tiempo de formación, conjunto Alamire, que dirige David Skinner y que parece será publicado en noviembre en su sello, Obsidian Records.
Se trata de un disco doble -al parecer, pues aún no se conoce mucha información al respecto del mismo- en el que se nos ofrece la integral de las Cantiones quae ab argumento sacrae vocantur, de Thomas Tallis y William Byrd y que fueran publicadas por Thomas Vautrollier en 1575, tras haberles sido concedida a ambos -ese mismo año-, por medio de su majestad Isabel I, la licencia absoluta y exclusiva para la publicación y venta de partituras.

En definitiva, dos excelentes discos, con música de grandes genios y dos conjuntos de calidad más que probada, de los que se espera mucho.
Aquí ya tienen un comprador seguro.



En la página de Alamire en Facebook se puede acceder a material audiovisual de la grabación del disco con fragmentos muy interesantes.